Nuestras frases

Frases celebres en el Infanta

“Cogito ergo sum”, (Descartes), Pienso luego existo, frase que nos recalcaba D. Manuel Carrascosa y que es lo único que recuerdo de sus clases de filosofía.

“Braquia audaquia pugnaverum erit”, (o algo así) frase de autor desconocido (por mi) y que nos la ponía el profesor de latín (desconocido) que no recuerdo muy bien su significado, pero que estuvo en el top ten bastante tiempo.

“Quam tabula rasa”,  Frase de nuestro querido Señor Aller, asturiano de pro y mas conocido por el perchas.  Con ella éramos obsequiados aquellos que teníamos la mente “como una tabla rasa” o “una hoja en blanco

“El carbono es tetravalente”, por mucho que insistía el Señor Aller (perchas) en decir que sabiendo esto, sabias el 50% de la química orgánica, yo sufría horrores para sacar un cinco.

“Que película echaron anoche”, frase típica del Señor Aller (perchas) que solía pronunciar después de estar un rato mirando por la ventana en plena “aparición” (ver diccionario), especialmente cuando estaba explicando algo de difícil comprensión.

“Decúbito supino”, Frase preferida del profesor de gimnasia  del Teniente Coronel  Espinazo y que las primeras veces que la escuche, retarde mi movimiento esperando ver que hacían los otros, no fuese a quedar yo solo con el culo al aire o en pompa. Tan difícil era decir, “al suelo boca arriba

“Ayer no fui al cine, pero mi hermana tiene hemorroides”, Frase sin autor pero que podía ser una muestra de las que nos ponía Cipri en las clases y exámenes de Ingles, no se como se apañaba, pero la primera nunca tenia nada que ver con la segunda.

“Dame un vale y si no tienes en el piso me das dos”, frase de varios autores pero imputada al inspector Gaspar por los adornos florales que hacia a la hora de extender la mano en señal de petición.

“Dame la pava”, Frase muy usada cuando uno se estaba fumando un celtas cortos de los que comprábamos a la esposa del Sr. Puertas y le pedíamos unas caladas al final del cigarrillo antes de que lo tirase. Alguno se quemaba hasta las uñas. (caso Mesas Muñoz )

“Si solo si”, frase condicional de Javier (matraco) que aplicaba en sus explicaciones numéricas y es exportable a cualquier ámbito cotidiano.
“Te regalo la play-3 si (si solo si) apruebas”
“Nos vamos de vacaciones si (si solo si) no nos quitan la extra de verano”

Queo…Queo…”, Frase usada cuando estabas haciendo algo “legal o ilegal” y se acercaba un inspector.

“Gastón Galaor al teléfono”,  decía el Loro. Frase que le enseñaron, debido a las muchas veces que el famoso inspector era llamado a gritos, desde la parte baja de la escalera que conducía a Preparación militar, para que acudiese a la centralita.

“Querido, querido, tu aún no as perdido el pelo de la dehesa”. Cuando D. Manuel Carrascosa te pillaba silbando por los pasillos.

Quien comienza con “cuando”, termina rebuznando, frase con la que nos obsequiaba el Padre Esteban “CUANDO” en clase de religión nos preguntaba algo y el alumno que no lo tenia muy claro comenzaba con un titubeante “Cuandoooo…….” Y el caso es que tenia razón, este comienzo auguraba cuando menos una curiosa historia o versión inédita de la vida u obra de Jesús.

“Chaval te pondrías vaca, te pondrías ballena”,  frase acompañada de gestos que se solía decir cuando alguien  recibía un paquete y con la esperanza de que el propietario del mismo no quisiese engordar, lastima que en aquella época, pocos problemas de peso teníamos. No obstante, siempre caía algo, aunque solo fuese el líquido de los mejillones, que por cierto, le daban un sabor riquísimo al pan.

“Mente berroqueña”,  Frase del ya muy mentado “Perchas” supongo que utilizada para calificar algún tipo retortijo mental que teníamos algunos huérfanos especialmente ante una pregunta que no te sonaba lo mas mínimo. Te llegabas a preguntar ¿Dónde coño estaría yo cuando explico esto?.

 “Cobrar los trayectos”, Frase muy habitual entre los estudiantes de magisterio y que consistía en justificar (de manera muy precaria en la mayoría de los casos) semanalmente los gastos ocasionados en los diversos desplazamientos que realizaba el alumno (Escuela, Cursillos) y aquellos que se inventaban para incrementar el importe a cobrar.

“Es que el profesor me tiene manía”. Frase inventada por el primer huérfano del Infanta (o el segundo si el primero era empollón) y que se utilizaba cuando llegaban las notas a casa, también podía ser sustituida por “es que le caigo mal al profesor”.  Un fenómeno a destacar, es que hoy en día, esta frase se aplica por todo el mundo y en todos los campos. Yo se la he escuchado mil veces a mis hijos.

“No confundamos la amenidad con el cachondeo”: frase del profesor de inglés Cipri. Algunas veces contaba un chiste (malísimo generalmente) pero toda la clase se reía como borregos, entonces el solía decir esta frase para que nos calláramos.

“De donde no hay no se puede sacar”: Otra frase del Cipri. Se la dedicaba al que no tenía ni idea de lo que le estaba preguntando.

“Tu eres un memo integral”: Frase de Don Manuel Carrascosa, dedicada a alguno que pillaba haciendo el tonto o también cuando se pasaba por las clases después de las evaluaciones para echarle el “chorreo” a los que suspendían alguna.

“Tu, a limar a talleres”: Frase de Don Manuel Carrascosa, cuando se pasaba por las clases después de las evaluaciones para echarle el “chorreo” a los que suspendían alguna.

“¿Tienes papel?”: pregunta que siempre iba asociada a un “No” como respuesta. El papel al que se refiere es al higiénico, que era un bien muy preciado para los huérfanos.

“¿que toca? o ¿que ha tocado?”: Mas o menos lo mismo que preguntar, ¿que hay hoy para comer/cenar? o ¿que has comido/cenado?.

“Ha tocado…”: respuesta a la pregunta ¿que ha tocado?, para saber que ha habido de comida o de cena.

“Mi padre pagó”: Frase huérfana que te permitía justificar cualquier cosa que hicieras en el Colegio. Era la carta blanca del huérfano, como mi padre pagó yo tengo derecho a esto o a aquello.

“¿Puedo repetir?”: Ja ja, esta pregunta creo que nunca se ha pronunciado en el comedor del Infanta, pero seguro que todos la hemos pensado muchas veces, yo al menos si.

“Te cambio la manzana por…”: Otra frase del comedor, el postre era utilizado como moneda de cambio para muchas cosas.

“Chaval, lima plano”: Frase tallerina por antonomasia, que significa eso mismo ¡que limes plano!.

“Se anuncia paliza”: Frase preferida del profesor de francés alias “el perolo” sobre el año 1968, a aquellos que contestaban lo que les venía en gana (por ni puñetera idea)…y finalmente eran introducidos y encerrados en el ventanal de la clase….a molinete manual.

“Lo del mes”.  Pack (como se diría hoy) que con periodicidad mas o menos mensual, tal y como su nombre indica, se nos entregaba a los huérfanos en donde nos daban la ropa nueva (primero D. Jesús Carballude y después el subteniente Lasuncion  y que consistía en un peine, una pastilla de jabón marca Lux, una lata de crema de calzado, un cepillo de dientes y un tubo de pasta de dientes (Colgate) con el que algunos hacían refrescantes bocadillos.

”A la menos cuarto revista de camas, cama mal hecha, cama que deshago” Amenaza que el inspector Manuel Álvarez Blanco (con acento gallego) lanzaba después de habernos despertado a golpe de silbato en el “hipódromo”. Corrían los años 58-59.

“Almacenes San Mateo”. Precedido de la locución “queo queo”, significaba falsa alarma o “va de mosqueo”.

“¡Callad que viene el abad! Si el abad viene, mal anduviereis”. Amenaza generalizada a la clase proferida por el profesor Manuel Martínez mirando aviesamente por encima de sus gafas de pasta negra. El lado oscuro era muy poderoso en él.

“¡En píe fuera todos!” Orden dictada por el profesor Manuel Martínez seguida de la cual la totalidad de los alumnos se ponían de píe al lado de la silla y el profesor, cruzando cada pasillo, administraba, individualizadamente y con parsimonia, una suculenta bofetada.
Con el fin de evitar la eventual esquiva del alumno, con la mano izquierda sujetaba un lado del rostro y con la otra ejecutaba el golpe con precisión sobre el lado opuesto buscando la mayor superficie de contacto de su palma y la sonoridad más redonda. Era un perfeccionista.

“Tigre Viudo” “¡Aquí huele a tigre viudo!” Exclamación del profesor Manuel Martínez dirigida a la clase cuando el ambiente estaba cargadillo.

“Porrón pon pon”. Denominación acuñada por el profesor Manuel Martínez a la percusión ejecutada rítmicamente con el pasador del silbato sobre la cabeza de los alumnos al son de la canción del mismo nombre popularizada por Manolo Escobar y que él entonaba a capela. Corregir y cantar iban de su “mano”.

“coronitas, coronistas, coronitas de papel, coooronitas, coooronitas cooooronitas de papel”.  El profesor Manuel Martínez se caracterizaba por su originalidad y avanzada técnica en los correctivos físicos a los que solía acompañar, con canciones de estilo folclórico entonadas a capela. Ejemplo singularmente creativo, técnico y musical de su “talento”: Alumno de 11 años, apellidado Coronas. Martínez chasqueaba los dedos pulgar e índice orbitando el rostro de aquel mientras improvisaba una canción con la letra “coronitas, coronistas, coronitas de papel, coooronitas, coooronitas cooooronitas de papel”, y cuyo final coincidía con la perfecta ejecución de la correspondiente bofetada, aleatoriamente de envés o de revés a modo de bolea. Desconcertante y letal.

¡Hola mis canallas! Saludo afectuoso que dirigía el profesor de francés a la clase cuando entraba, no sin cierta dificultad, por la puerta, con el pitillo sostenido entre los dientes. Variente: “Canalla”. Forma mediante la que el profesor de francés se dirigía a los alumnos díscolos.

“Monseñor Pegotini”. Sobrenombre con el que se conocía, en el curso 73-74, al Padre Esteban debido a sus relatos de milagros y otras maravillas que había realizado en su vida pastoral. 

“Caballeros”. Forma irónica con la que el profesor Joaquín (matemáticas) se dirigía a los alumnos cuando estos alteraban el orden o le cercaban al entrar en clase para conocer la nota del examen.

“Está mal el libro….”. Recuerdo esta frase del Señor Aller (perchas) que decía cuando realizaba en la pizarra un ejercicio de los que venía en el libro de texto de turno y al comparar el resultado que a él le salía con el que venía en las páginas finales del libro no coincidía.

 “Cero, paliza y en paz”. Frase del Sr. Camaró con en que saldaba deudas por la obtención de bajas calificaciones.

“Es evidenteee”. Muletilla fetiche del profesor Aller (“Perchas”) con cuya pronunciación levemente nasalizada iniciaba el enunciado de un ejemplo que cumpliera o demostrara los principios, leyes o propiedades físicas o químicas explicadas previamente. Ejemplo, “Es evidenteee que si tenemos un hilo de cobreeee…”. En ocasiones estaba acompañada por episodios en los que Aller entraba en una especie de trance autógeno, con la mirada absorta o abducida que extendida hacia el infinito cruzaba la ventana del aula ¿Sería un mantra?.

“Te espero detrás de talleres” – Frase que suponía un reto para dirimir diferencias entre alumnos y que a veces se celebraba con padrinos de duelo y concurrencia de la huerfania, la mayoría de las veces terminaba con apretón de manos entre los duelistas. La leñera (ver leñera) también era lugar de “cita”.

“Fase del gato”. Denominación formulada por el Tte. Coronel Espinazo a cuatro formas correlativas y de progresiva dificultad de salto de plinto. Cada fase podía provocar una caída o colisión con el plinto directamente proporcional a su dificultad ¿Por qué de todos los felinos se escogió el gato y no, por ejemplo, el tigre? ¿Para no confundir?.
Nota de JMOC, la cuarta fase del gato, consistía en poner el potro a altura considerable, a continuación el plinto en perpendicular al anterior y a continuación y mas elevado que el anterior, el caballo. El salto consistía en hacer dos interiores (pasar con los pies entre las manos) uno en el potro y otro en el caballo, al final de la curvatura.  Los que hacíamos este salto, se contaban con los dedos de una mano y al mínimo descuido, como le sucedió a MGA, al intentar abortar un salto fallido, quiso hacer el exterior al final y pillo las dos muñecas con el cuerpo, con la consiguiente rotura de las mismas. 

“H-H”, es decir ” Hacher Huenos o sea, ”A ser buenos”, frase muy repetida por el reverendo (Padre Almellones)  y que en determinada época del colegio fue muy popular.

“El que se pela se estrena”  Frase que se acompañaba de un sonoro “molde” cuando volvías del “Apache” (ver en diccionario los entrecomillados.

“¡Eh, tú! ¡baja de la higuera!” Frase utilizada por el Perchas dirigida a un alumno cuando este estaba en trance (ver apariciones en el diccionario) para que volviese en sí mismo y atendiese.

 “Funebre, funebre cadaverico y difuntico” varias veces, por ejemplo medio comedor y cuando los inspectores iban allí cantaba el otro medio y los volvíamos locos, si te cogían eran tres o cuatro domingos castigados.

“Muchacho tira la tiza”, En nuestra clase, cada semana tocaba a un alumno hacerse cargo de las tizas y el profesor de inglés, un tipo muy excéntrico, desde su mesa gritaba “muchacho tira la tiza” y con una maestría increíble la cogía con sola mano y con gesto de matón del oeste.

“salga y ventílese”. Estábamos en clase de inglés, el profesor tuvo que salir, tardo un poco y yo me tirie´ un pedo tan sonoro y en ese momentoel entraba, dijo quien ha sido, me levanté y dije un servidor, no me castigo pero me dijo “salga y ventílese¨ esa frase quedó para la historia. (Juan Moreno Llado).

“Tortazo que pego, muñeco que baila” o su variante “Tortazo que pego, familia que visto de luto”: Amenaza de Manuel Álvarez Blanco, aquel “negro como un estanco y chillón como un carretero”.

 “Canten todos, los hombres también”: Invitación a la copla que hacía el padre Esteban a los hombres, en la misa que los domingos celebraba para los vecinos del “barrio”.

 “A la palestra”: Común reclamo de subida a la pizarra, muy frecuente en las aulas, que hacía el profesor de latín Don Antonio, antes de torturarnos con preguntas declinatorias sobre el uterque, utraque, utrunque, o el cum histórico.

 “Óbice, obstáculo, valladar o cortapisa”: Secuencia reiterada de sinónimos repetida por Abánades, en cuanto se le presentaba la ocasión de hacerlo, tras el piadoso rezo escolar.

 “A la mesa, mesé; y a la pared, pareté”: Censura de “mesié” Camaró, cuando inventábamos traslaciones de palabras españolas al francés. Algo que le animó a darnos una “lista negra” de ellas, para que no confundiéramos el extreñimiento (constipation) con un catarro.

 “Sois la hez del colegio”: Piropo que nos dedicó a los de 4º de Bachiller en más de una ocasión José Zarco, llevándonos al diccionario para descubrir que éramos lo más vil y despreciable del colpicio.

 “¡Revista de pinreles!”: Grito de guerra de Salvador Solórzano Guerra, para hacerle la guerra a olores de “tachines” en el hipódromo, obligándonos a enseñarle los pies limpios, secos e inodoros, antes de dormir.

 “Camisa, camiseta, calzoncillos, toalla, pañuelo, servilleta y calcetines”: Retahíla de prendas que debíamos entregar cada sábado al inspector-ropero Esteban Amo, por ese orden, al recoger las prendas limpias de la taquilla.

“Villares, apúntame a este pollo”: Orden de Carrascosa al cabo Villares, cuando algún alumno había hecho una fechoría, para no olvidarse de “empaquetarlo” el domingo. 

“Fase del gato”. Denominación formulada por el Tte. Coronel Espinazo a cuatro formas correlativas y de progresiva dificultad de salto de plinto. Cada fase podía provocar una caída o colisión con el plinto directamente proporcional a su dificultad ¿Por qué de todos los felinos se escogió el gato y no, por ejemplo, el tigre? ¿Para no confundir?

48 respuestas a Nuestras frases

  1. Alfredo Díaz dijo:

    a mi me hacia mucha gracia el maestro de dibujo y matematicas don aparicio alias el locopari era teniente de la legion y era buena persona pero un dia se cabreo y lo conocimos de verdad rompio los cartabones y la escuadra gigante contra la mesa nosotros ni respirabamos corrian los años 60 y 70 era en talleres 1 aprendizaje

  2. Don Manuel Martinez en primaria a cada alumno le asignaba una clave con tu apellido . Cuando el preguntaba tu tenias que responderle con la clave. Normalmente era para sacarte a preguntar la lección o por que estabas hblando: Ejemplos:
    Cascales que te …………… casco
    Cubillo que te …………………pillo

  3. Cuando te equivocabas pronunciando en Frances el Sr Camaró “El perolo” , que tllevaba una boina enorme para tapar su enorme calva nos corregia gritando: AU EAU se pronuncia O “borriCO”

  4. Juan Moreno Llado dijo:

    Espabila macho que estas en Infanta

  5. Juan Moreno Llado dijo:

    para aquel que andaba despistado ESPABILA MACHO QUE ESTAS EN INFANTA

  6. Luis Apesteguia Díaz dijo:

    Más que frases yo recuerdo actitudes, recuerdo al profesor de Inglés, D. Luis Echeverría, que no veía muy bien, que la entrar en clase y estar todos de pie esperando decía “sit down” (siéntense ) y nos quedábamos de pie, entonces quería enfrentarse a todos, también el sombrero que llevaba volaba por la clase, la verdad que la clase sería amena pero inglés aprendíamos poco.

  7. yoanita creisi dijo:

    que mal que no tengan la frase del hermano pedro

  8. Anónimo dijo:

    lo de queo queo ya lo deciamos en los años 50, era señal de aviso por alguna presencia de inspectores. En señal de protesta por algun motivo, en el comedor cantabamos una cancion que decia, FUNEBRE, FUNEBRE CADAVERICO Y DIFUNTICO varias veces, por ejemplo medio comedor y cuando los inspectores iban allí cantaba el otro medio y los volviamos locos, si te cogian eran tres o cuatro domingos castigados. Seguiré contando mas cosas.

  9. En nuestra clase, cada semana tocaba a un alumno hacerse cargo de las tizas y el profesor de ingles, un tipo muy excentrico, desde su mesa gritaba MUCHACHO TIRA LA TIZA y con una maestria increible la cogia con sola mano y con gesto de matón del oeste.

  10. Fausto dijo:

    El que se pela se estrena. Frase que se acompañaba de un sonoro “molde” cuando volvías del “Apache” (ver en diccionario los entrecomillados)

  11. Fausto dijo:

    ¡Eh, tú! ¡baja de la higuera! La frase la usaba cuando un alumno estaba en trance para que volviese en sí mismo y atendiese.
    A ver si alguien sabe de quien es esta frase. Una pista: es probablemente el que más ríos de tinta ha hecho correr en este blog. ¡A ver si participamos más, coño!

    • Fausto, esta es fácil, pero dejare que la responda alguien a ver si acierta.

      La verdad es que entre que hay poca participación y que últimamente Pedro y yo por temas laborales andamos de cabeza, la cosa esta un poco parada, ¡Jo¡ con la alegría que a mí me da leer comentario o historias de los otros que aunque no recuerde siempre refrescan la memoria y se siente uno identificado. Tenemos pensado hacer una pequeña modificación para añadir algo más y ver si resucita un poco la página, también quería hacer una revisión del diccionario ya que siempre te viene algo más a la cabeza cuando lo ves publicado, en fin, a ver si la gente se anima y en cuanto a ti muchas gracias por todo en general y en especial por la cuatro fases del gato de mi asignatura favorita (cuando no era cosa de tablas)

      Un abrazo

    • Anónimo dijo:

      No me acuerdo quién la decía, pero claro, con tanto tiempo como llevan ya “patinando mis neuronas”…. no me extraña nada.
      A mí también me gusta ver los comentarios de la gente y traer a la memoria cosas que creía olvidadas. Gracias a todos por el esfuerzo para hacer aflorar recuerdos y sensaciones tan estupendas.
      Un fuerte abrazo

  12. santiago valladares dijo:

    ” ¡ Arrancada de caballo andaluz, parada de mula manchega ! ”
    Frase muy usada por el Tte. Coronel Espinazo, que como profesor de educación física, dedicaba a sus alumnos de Preparación Militar cuando estos después de una frenética carrera se detenían de forma brusca y aparatosa ante el plinto, el potro, el caballo o la combinación de varios de ellos (salto del tigre).

  13. santiago valladares dijo:

    ¡ Caballeros !
    Siempre la he recordado como: ¡ Caballeros !. ¡ Por favor, caballeros !, para atraer nuestra atención, y con insistencia. De un buen profesor que incluso, en época de preparación de exámenes de revalida, nos iba a dar clase los sábados.

  14. Fausto dijo:

    Crero que JMOC tuvo un pequeño lapsus con lo de la 4ª fase del salto del gato, porque el salto que él refiere era el “salto del tigre”, que si recuerdo bien, consistía en pasar el potro en interior, para caer directamente sobre el plinto, dar otro salto hasta el inicio del caballo y pasar este último en exterior. En las cuatro fases del salto del gato se empleaba solamente el plinto y si la memoria no me falla, en todos ellos en posición longitudinal. En la primera se saltaba encima del plinto y a continuación se ponían las manos en el extremo opuesto y se saltaba en exterior a la colchoneta. La segunda era igual, pero en interior. En la tercera se iba directamente con las manos al final del plinto y se pasaba en exterior y la cuarta igual pero en interior ¿Cierto?
    En posición transversal con el plinto, se hacía el salto del león, que consistía en dar una voltereta sobre la colchoneta tras pasar por encima del plinto sin tocarlo. Como variante estaba el mortal, que era igual pero sin apoyar las manos para hacer la voltereta.
    Otro salto que recuerdo del repertorio, pero que solamente se hizo muy al principio y pocas veces, era el salto del canguro, que era como el del tigre, pero usando dos plintos, uno a continuación de otro y no sé si otro potro entre los plintos con algún paso más, evidentemente.

  15. César Díaz dijo:

    “Es evidenteee”. Muletilla fetiche del profesor Aller (“Perchas”) con cuya pronunciación levemente nasalizada iniciaba el enunciado de un ejemplo que cumpliera o demostrara los principios, leyes o propiedades físicas o químicas explicadas previamente. Ejemplo, “Es evidenteee que si tenemos un hilo de cobreeee…”. En ocasiones estaba acompañada por episodios en los que Aller entraba en una especie de trance autógeno, con la mirada absorta o abducida que extendida hacia el infinito cruzaba la ventana del aula ¿Sería un mantra?

  16. Jose Maria Beltran Moya dijo:

    TE ESPERO DETRAS DE TALLERES- Frase que suponia un reto para dirimir diferencias entre alumnos y que aveces se celebraba con padrinos de duelo y concurrencia de la huerfania, la mayoria de las veces terminaba con apreton de manos entre los duelistas

  17. Fernando S. Miró dijo:

    “Está mal el libro….”. Recuerdo esta frase del Señor Aller (perchas) que decía cuando realizaba en la pizarra un ejercicio de los que venía en el libro de texto de turno y al comparar el resultado que a él le salía con el que venía en las páginas finales del libro no coincidía.

  18. César Díaz dijo:

    Mi nombre es César Díaz. Fui alumno externo y mediopensionista entre los años 1966 y 1974
    Compartí algunos de aquellos años escolares con Miguel Alonso, Cerredelo, los hermanos Trinidad, Balsa Muñiz, Monzón, Facundo, etc., etc.
    Aquí os envío mi pequeña aportación a las frases. Felicitaciones por vuestro blog y un afectuoso saludo para todos.
    “Almacenes San Mateo”. Precedido de la locución “queo queo”, significaba falsa alarma o “va de mosqueo”
    “¡Callad que viene el abad! Si el abad viene, mal anduviereis”. Amenaza generalizada a la clase proferida por el profesor Manuel Martínez mirando aviesamente por encima de sus gafas de pasta negra. El lado oscuro era muy poderoso en él.
    “¡En píe fuera todos!” Orden dictada por el profesor Manuel Martínez seguida de la cual la totalidad de los alumnos se ponían de píe al lado de la silla y el profesor, cruzando cada pasillo, administraba, individualizadamente y con parsimonia, una suculenta bofetada.
    Con el fin de evitar la eventual esquiva del alumno, con la mano izquierda sujetaba un lado del rostro y con la otra ejecutaba el golpe con precisión sobre el lado opuesto buscando la mayor superficie de contacto de su palma y la sonoridad más redonda. Era un perfeccionista.
    “Tigre Viudo” “¡Aquí huele a tigre viudo!” Exclamación del profesor Manuel Martínez dirigida a la clase cuando el ambiente estaba cargadillo.
    “Bocadillo”. Denominación acuñada por el profesor Manuel Martínez a la generosa cuádruple bofetada administrada con ambos manos de forma simultánea impactando cada una de ellas de arriba abajo y viceversa. Era un innovador.
    “Porrón pon pon”. Denominación acuñada por el profesor Manuel Martínez a la percusión ejecutada rítmicamente con el pasador del silbato sobre la cabeza de los alumnos al son de la canción del mismo nombre popularizada por Manolo Escobar y que él entonaba a capela. Corregir y cantar iban de su “mano”
    El profesor Manuel Martínez se caracterizaba por su originalidad y avanzada técnica en los correctivos físicos a los que solía acompañar, con canciones de estilo folclórico entonadas a capela. Ejemplo singularmente creativo, técnico y musical de su “talento”: Alumno de 11 años, apellidado Coronas. Martínez chasqueaba los dedos pulgar e índice orbitando el rostro de aquel mientras improvisaba una canción con la letra “coronitas, coronistas, coronitas de papel, coooronitas, coooronitas cooooronitas de papel”, y cuyo final coincidía con la perfecta ejecución de la correspondiente bofetada, aleatoriamente de envés o de revés a modo de bolea. Desconcertante y letal.
    “Canalla”. Forma mediante la que el profesor de francés se dirigía a los alumnos díscolos. ¡Hola mis canallas! Saludo afectuoso que dirigía el profesor de francés a la clase cuando entraba, no sin cierta dificultad, por la puerta, con el pitillo sostenido entre los dientes.
    “Monseñor Pegotini”. Sobrenombre con el que se conocía, en el curso 73-74, al padre Esteban debido a sus relatos de milagros y otras maravillas que había realizado en su vida pastoral.
    “Parte”. Documento normalizado sobre el que los profesores firmaban su asistencia a clase y anotaban el nombre de los alumnos con conductas reprochables. También, relación nominal de alumnos castigados a la pena de reclusión dominical que era expuesta con periodicidad semanal en los tablones de las vitrinas.
    “Domingo”. Pena de reclusión dominical.
    “Domingos indefinidos”. Pena máxima de reclusión dominical.
    “Estudio”. Sala amueblada con pizarra, mesa y silla para la autoridad competente -escolar por supuesto-, y, pupitres y sillas para alumnos, cuyo uso se reservaba, entre otros fines, para el cumplimiento de las penas dominicales con las que se sancionaba a estos.
    “Matute”. Última carambola de la serie de seis que se debía producir con una canica sobre otra para realizar la acción de regreso al “gua” y obtener el punto o retribuir su victoria con la canica perdedora y eliminar al jugador en la partida. La serie completa carambolas era: primera, media (debía caber entre ambas canicas la mano sin extender), cuarta (debía caber entre ambas canicas una mano desplegada en “cuarta”), pie (debía caber entre ambas canicas en sentido longitudinal), tute y matute.
    “Caballeros”. Forma irónica con la que el profesor Joaquín (matemáticas) se dirigía a los alumnos cuando estos alteraban el orden o le cercaban al entrar en clase para conocer la nota del examen.
    “Canuto”. Uso del bolígrafo BIC, naranja o cristal, a modo de cerbatana. Su adaptación se realizaba retirando el capuchón, la carga de tinta y el tapón del extremo superior. Munición habitualmente utilizada: arroz, fruto de eucalipto y bolas de papel artesanalmente ensalivadas y apelmazadas. El arroz se municionaba con la boca y debido su calibre uniforme dotaba al canuto de una “potencia de fuego” muy superior al resto de municiones utilizadas. El fruto de eucalipto solía ser municionaba con la mano ya que su calibre era variado. Debido a su terminación en punta y su consistencia, era más eficaz, entendiendo por tal la molestia que causaba su impacto. Las bolas de papel se municionaban alternativamente con la boca o la mano y era utilizada cuando no se disponía de otras municiones. Su ventaja frente al resto residía en la sensación desagradable que provocaba su humedad al impactar.
    En los enfrentamientos dentro de la clase, los alumnos situados en la última fila disponían de una posición de gran ventaja sobre los demás.

  19. Rafael Torrijos Hernández dijo:

    ” A la menos cuarto revista de camas, cama mal hecha, cama que deshago”
    Amenaza que ese inspector Manuel Alvarez Blanco (con acento gallego) lanzaba después de habernos despertado a golpe de silbato en el “hipódromo”. Corrían los años 58-59

  20. pínfano dijo:

    “se anuncia paliza”…frase preferida del profesor de francés alias “el perolo” sobre el año 1968, a aquellos que contestaban lo que les venía en gana (por ni puñetera idea)…y finalmente eran introducidos y encerrados en el ventanal de la clase….a molinete manual

  21. pínfano dijo:

    “vete por la cuchara de palo”..dicha al novicio para que fuera a la cocina en pregunta a vizcaíno…

  22. Rafael Millanes Sánchez dijo:

    Frases que recuerdo:

    “No confundamos la amenidad con el cachondeo”: frase del profesor de inglés Cipri. Algunas veces contaba un chiste (malísimo generalmente) pero toda la clase se reía como borregos, entonces el solía decir esta frase para que nos calláramos.

    “De donde no hay no se puede sacar”: Otra frase del Cipri. Se la dedicaba al que no tenía ni idea de lo que le estaba preguntando.

    “Tu eres un memo integral”: Frase de Don Manuel Carrascosa, dedicada a alguno que pillaba haciendo el tonto o también cuando se pasaba por las clases después de las evaluaciones para echarle el “chorreo” a los que suspendían alguna, también le decía “tu a limar a talleres”.

    “Tu, a limar a talleres”: Frase de Don Manuel Carrascosa, cuando se pasaba por las clases después de las evaluaciones para echarle el “chorreo” a los que suspendían alguna.

    “¿Tienes papel?”: pregunta que siempre iba asociada a un “No” como respuesta. El papel al que se refiere es al higiénico, que era un bien muy preciado para los huérfanos.

    “¿que toca? o ¿que ha tocado?”: Mas o menos lo mismo que preguntar, ¿que hay hoy para comer/cenar? o ¿que has comido/cenado?

    “Ha tocado…”: respuesta a la pregunta ¿que ha tocado?, para saber que ha habido de comida o de cena.

    “Mi padre pagó”: Frase huérfana que te permitía justificar cualquier cosa que hicieras en el Colegio. Era la carta blanca del huérfano, como mi padre pagó yo tengo derecho a esto o a aquello.

    “¿Puedo repetir?”: Ja ja, esta pregunta creo que nunca se ha pronunciado en el comedor del Infanta, pero seguro que todos la hemos pensado muchas veces, yo al menos si.

    “Te cambio la manzana por…”: Otra frase del comedor, el postre era utilizado como moneda de cambio para muchas cosas.

    “Chaval, lima plano”: Frase tallerina por antonomasia, que significa eso mismo ¡que limes plano!.

    Bueno pues ya está

  23. Josediazegido dijo:

    Amigo Juan Arroyo Arroyo ( pongo los dos apellidos porque creo que es al que voy a responder) En tu época y en la mía existieron estos dos Tte. Coroneles (Espinazo como profesor de educación física realizo una tabla de exhibicíon de gimnasia de en el patio Central con mucha asistencia de autoridades civiles y militares. por el año 64-65 creo que era del ejercito). y mas tarde el tte Coronel Machado ( de la gua.civil) ¿del l 23 F.? efectivamente
    este profesor nos hacia dar vueltas al campo de fútbol con el dorso desnudo y gritando a todo pulmón las canciones que él nos mandaba. por lo general el “cara al sol “,”montañas nevadas”, “tengo una novia que es mi ilusion….” etc

    • pínfano dijo:

      el teniente coronel espinazo era del Cuerpo, y la exhibición fue como mínimo por el 68 o 69. Lo digo por que en ella además de la tabla de gimnasia se hizo una de saltos de aparatos…

      • RAMON FERNANDEZ BLANCO dijo:

        Quiero recordar que fue en el 69 , por que yo hice un croquis ó algo así de como seria la exhibición de la gimnasia , en el patio central , mandado por el S. carrascosa

  24. Juan Arroyo dijo:

    Una frase que repetíamos mucho los alumnos de magisterio era: “Cobrar los trayectos”.
    Se trataba de justificar (entre comillas debería haberlo escrito, por lo precario de la justificación que hacíamos) semanalmente los gastos ocasionados en nuestros diversos desplazamientos (trayectos) a la Escuela Normal y a los diferentes cursillos que hacíamos o nos inventábamos para engordar el importe a cobrar cada semana.

    • pínfano dijo:

      los de magisterio y de cualquier facultad…pues no me pegué paseos buscando billetes del trayecto infanta-plaza de castilla-universidad autónoma…y regreso…

  25. Juan Arroyo dijo:

    En alguna frase se hace alusión al Tte. Coronel Espinazo como profesor de gimnasia. Yo tuve a un Tte. Coronel muy bruto en la gimnasia , pero se apellidaba MANCHADO o Machado, como el poeta.

  26. Manuel Afán de Rivera. 72-78 dijo:

    DAME LA PAVA, Frase muy usada cuando uno se estaba fumando un celtas cortos de los que comprábamos a la esposa del Sr. Puertas y le pedíamos unas caladas al final del cigarrillo antes de que lo tirase. Alguno se quemaba hasta las uñas. (caso Mesas Muñoz )

  27. “Castor Calaor al teléfono” decía el Loro.
    Frase que le enseñaron, debido a las muchas veces que el famoso inspector era llamado a gritos, desde la parte baja de la escalera que conducía a Preparación militar, para que acudiese a la centralita.

  28. Anónimo dijo:

    creo recordar que se decia tambien ¡el que vale,vale y el que no pa guardia

  29. fco. Aurita dijo:

    Querido, querido, tu aún no as perdido el pelo de la dehesa. Cuando D. Manuel Carrascosa te pillaba silbando por los pasillos.

  30. Josediazegido dijo:

    Queo…Queo.., Creo que fue la frase mas usada por lo menos en época sobre todo cuando estabas haciendo algo “legal o ilegal” y se acercaba un inspector.

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