Diccionario Huérfano-Español

Diccionario: Huerfano Español

Más que una anécdota, esto es una “provocación” a que forcéis vuestra memoria y entre todos construyamos un diccionario “huérfano-español” y dejemos constancia de palabras o frases que se convirtieron en moda en los años que allí pasamos.

Agua, fría.  Estado en que se encontraba el agua de las duchas salvo dos días a la semana. Era espectacular ver como se mantenía en este estado en las jarras metálicas del comedor, aunque mas que fría, se mantenía fresca. También, recomendación  frecuente del padre Almellones, de darte una ducha de este tipo, cuando estabas limpiando el “aparato” y este empezaba a cobrar vida propia.

Aguas, entre dos. Melodía del maestro Paco de Lucia, primera en el aprendizaje de los que teníamos guitarra (especialmente miembros de la rondalla). Los más torpes no pasábamos del punteo inicial usando como mucho 3 o 4dedos, los expertos (Adolfo Pérez Domínguez, Salas,…) la tocaban entera y con 9/10 dedos. Otra muy socorrida era “La cucaracha”.

Almohada, funda. En si, no es una definición, pero si una característica y prueba palpable de que se paso por el Infanta. Forma de operar, se coloca la funda de almohada en el cuello como si fuese un collar, se muerde con los dientes la almohada y agarrando la funda con las dos manos, se tira de ella hasta que queda perfectamente colocada.  Simple y sencillo en una almohada pequeña, cuando me case, mi mujer se peleaba con las de 1,50m hasta que la asombre con este peculiar estilo, aunque con alguna variación al hacerlo entre dos personas.  Hoy en día, el estilo huérfano, seguro que se aplica en muchas familias.

Apache. Peluquero (o eso debía figurar en su nomina) que habitaba en la zona cercana a dirección y que creo que padecía una sordera intensa, daba igual la petición de corte que le hicieses, que te hacia lo que le salía de los coj…digo de las narices.

Aparición. Estado medio inconsciente en el que solían quedar algunos elegidos, con la mirada fija hacia el infinito (incluso estando en clase) sin percibir nada del medio que le rodea, no se recomienda interrumpirlas bajo ningún concepto. No era exclusivo de los huérfanos, el Perchas también las tenia.

Apuntar. Acción de delatar con que el profesor o inspector mandataba o apoderaba a un alumno de clase para que en su ausencia anotara en la pizarra el nombre y/o apellido de aquel alumno que no guardara silencio o el orden debido. Menudo marrón.

Apuntarse, para recibir carta. Novatada  sin maldad y que consistía en ir al Señor Puertas para que te apuntase para poder recibir cartas, al igual que la cuchara de palo, nada mas que lo pedias, te dabas cuenta de que no era necesario y te entraba una sensación de ridículo. Menos mal que el Señor Puertas tenía mucha paciencia.

Arca. El autobús que traía por las mañanas a profesores, alumnos externos y algún guardia o paisano que trabajaba en el colegio, También hacía otros servicios de traslado al equipo de futbol o grupos de huérfanos para asistir a algún evento. Durante mi época (RTH) se cambió pasando de uno con morro a uno chato (Nazar).

Bibi, La. Chica que frecuentaba la sala de cine del barrio, amiga de hacer “favores” a los vecinos, entre los que se encontraban los inquilinos del Infanta. Era desagradable de ver, tenía la boca torcida por lo que no hablaba del todo bien, pero era útil para quitar lastre.

Bocadillo. (dudas sobre su origen) Guantazo doble y simultáneo con una mano en dirección ascendente y la otra descendente haciendo coincidir a la misma vez el impacto de ambas en cada una de las respectivas mejillas. Salías con la cara bien caliente y un zumbido de oídos de órdago. Especialidad del inspector Celestino, al que también le gustaba la poesía y hacer rimas con los apellidos.

  1. Denominación acuñada por el profesor Manuel Martínez a la generosa cuádruple bofetada administrada con ambos manos de forma simultánea impactando cada una de ellas de arriba abajo y viceversa. Era un innovador.

Bolsa de agua.  Proyectil arrojadizo que consistía en una bolsa de plástico llena de agua y que se arrojaba desde una ventana de los dormitorios sobre cualquier incauto que osara pasar por debajo. No solía perdonarse a nadie ni civil, ni guardia, ni mujeres y por supuesto ni huérfanos y posteriormente ni huérfanas.

Candado. Artilugio de metal que se utilizaba para proteger  los pocos tesoros (comida, tabaco, dinero, etc.) que teníamos los huérfanos y que depositábamos en las taquillas.  Algunos cabrones desalmados, eran expertos en franquear el acceso, el caso curioso es, que eran muy útiles cuando te dejabas las llaves dentro o las perdías.

Camuflaje, arte de. Aunque el huérfano era muy hábil en pasar desapercibido y de mimetizarse con el entorno, los mayores artistas se encontraban en la lavandería y sus dos maniobras preferidas eran:

  • Como se podía entregar uno o varios calzoncillos blancos (en algunas partes) sin que Don Jesús observase la cantidad de zurrapas, frenazos, cagarrinas  o las sospechosas marcas amarillentas que llevaban.
  • Como podías entregar 4 calcetines y que Don Jesús te apuntase cuatro pares, algunos expertos, hasta volvían con los 4 calcetines también.

Campamento. Pueblo a las afueras de Madrid al que se acudía en masa al cine por su permisividad a la hora de dejar pasar a ver películas 3R (Mayores con reparo).  En muchas ocasiones, la 1 ½ horas de viaje de ida y vuelta, no compensaban lo visto, ejemplos “La lozana Andaluza” “La trastienda” Etc.  Hay que tener en cuenta, que la parada más cercana de metro, era Prosperidad.

Campo, de abajo. Denominación otorgada al campo de futbol situado entre el gorro mejicano y el parque móvil.  Construido con arenilla pedregosa que solía dejar su marca en la mayoría de los jugadores, realizando peeling en casi todo el cuerpo.  Extremadamente dolorosos los partidos que se jugaban de diciembre a marzo.  Existía una gran afición por parte de los Guardias del parque.  En algunos partidos, cuando volvíamos al vestuario, parecía mas el regreso de una batalla de la película “300”  que de una competición deportiva.  Algunos figuras, sobrepasaban la valla metálica que existía detrás de la portería cercana al gorro mejicano, ir a por la pelota, era toda una aventura.  Una jugada típica de los huérfanos, era sacar el córner al exterior del área en la zona central y allí, solía estar un huérfano que sin dejarla botar arreaba tal pelotazo que si se dirigía a puerta, entraba con portero y todo, sino, ya se ha dicho, a buscarla a las proximidades del parque Berlin.  Rodero, era una de los “ejecutores” de mi época.

Canta,  (cantar) no era la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo cantar, sino que, dícese de algo que desentona anormalmente en su entorno o llama la atención de forma estrepitosa, ejemplos, “te canta el ala” “anda que no canta la chupa que llevas” respectivamente.

Cantada, acepción usada con frecuencia en el Infanta cuando alguien cometía un fallo estrepitoso y de juzgado de guardia en la práctica de un deporte, especialmente deportes de pelota, era frecuente oír como a los porteros y delanteros se les decía “menuda cantada en la segunda parte”.  También se aplicaba a otras acciones, como por ejemplo en clase, dar una respuesta que no tenía nada que ver con la pregunta.

Canuto. Uso del bolígrafo BIC, naranja o cristal, a modo de cerbatana. Su adaptación se realizaba retirando el capuchón, la carga de tinta y el tapón del extremo superior. Munición habitualmente utilizada: arroz, fruto de eucalipto y bolas de papel artesanalmente ensalivadas y apelmazadas. El arroz se municionaba con la boca y debido su calibre uniforme dotaba al canuto de una “potencia de fuego” muy superior al resto de municiones utilizadas. El fruto de eucalipto solía ser municionaba con la mano ya que su calibre era variado. Debido a su terminación en punta y su consistencia, era más eficaz, entendiendo por tal la molestia que causaba su impacto. Las bolas de papel se municionaban alternativamente con la boca o la mano y era utilizada cuando no se disponía de otras municiones. Su ventaja frente al resto residía en la sensación desagradable que provocaba su humedad al impactar.
En los enfrentamientos dentro de la clase, los alumnos situados en la última fila disponían de una posición de gran ventaja sobre los demás.

Capilla. Pequeño lugar coqueto y tranquilo dedicado a la oración y culto dominical, con órgano y todo.  Sitio donde tenias que ir a contar todo lo malo que habías hecho de pensamiento, obra u omisión durante la semana. Al ser declarada España como aconfesional, perdió la gran mayoría de feligreses.

Capón. Reprimenda física de primer orden que consistía en golpear con los nudillos la cabeza del colegial, existiendo tantas variedades de capones como personas que los repartían, los más famosos son:

  • Con guía laser, se apoyaba el dedo gordo en la cabeza y se giraba la muñeca a la velocidad de la luz dando el capón siempre en el radio esperado por la victima, aunque a veces había desviaciones.
  • Con efecto o rosca, capón dado de una forma tangencial a la cabeza, perdía potencia de impacto, pero ganaba área afectada a la vez que producía un resquemor, el Castilla era su máximo ejecutor.
  • Hueco, no se sabe si por la cabeza del alumno o por la forma de darlos, pero los había que sonaban como si la cabeza fuese una caja de resonancia.

El problema de ser un castigo de primera instancia era que en ocasiones, el receptor no era culpable y a veces se demostraba, a lo que el ejecutor solía responder, “seguro que por otra cosa te lo mereces”.

Carameleará, Srª, (Homus gominolus) Señora con un carricoche de bebe de tamaño considerable, lleno de chucherías de la época y que estratégicamente se colocaba a la salida de los recreos principalmente en el acceso a los campos de baloncesto. Nos disputábamos ser de los primeros en llegar para evitar colas, si es que teníamos alguna pesetilla. También competencia de la Señora Puertas en la venta de tabaco suelto. ¡Que bien sabia todo!

Cepillo, Arma arrojadiza de segunda instancia preferida por los profesores. En primer lugar solían utilizar la tiza, se tiraba un trozo pequeño que si esta no daba en el blanco o no cumplía la misión propuesta (hacer callar, llamar la atención, dejar de hacer algo), se iba aumentando el tamaño, si aun así no había respuesta,  se utilizaba el cepillo ya que tanto si aceraba como si no, seguro que se notaba.   En ocasiones, se pasaba del trozo de tiza pequeño al cepillo o bien directamente se usaba el cepillo, dependía del estado de ánimo del profesor.  También se usaba para borrar la pizarra.

Chicle, corbata de. Dícese del sustitutivo de corbata que nos daban para el uniforme y que consistía en la cola de la corbata con nudo  y unido por una tira elástica en la parte del cuello, de manera que no era necesario hacer el nudo.

Chota, apelativo cariñoso que le dábamos a nuestro querido compañero Jose María Serrano Mérida por haber nacido en Cabra (Córdoba).

Churrero.  (Homus porrus), personaje pintoresco y siempre bienvenido que se ponía en la puerta del comedor de mayores los domingos y festivos con su cesta de mimbre llena de churros metidos en un junco y porras.
Para el huérfano que tenia pasta, un buen desayuno,  para el que no (la mayoría) un lujo y unas miradas “lascivas” hacia la mercancía.

Churro. Masa de agua, harina y sal frita en aceite, hermano de la porra y de similar uso y disfrute aunque servidos en distinto formato, el churro (Madrileño) tiene forma de lagrima de unos 7/8 cms de altura y un espesor aproximado de 1 cm. La unidad de venta (no recuerdo la cantidad, creo que 6 y 12) se metía en un junco verde al que se le practicaba un nudo y se usaba a modo de asa. También, cosa mal hecha o de mala calidad, especialmente usada en dibujo…..”¡Jo! que churro te ha salido” aunque también se empleaba en deportes con el mismo significado que “cantada” y curiosamente en ocasiones asociado también a la buena suerte, “menudo gol de churro que metiste”.

Chusco. Bollo de pan, que comúnmente se utilizaba para untar o hacer bocadillos que luego mojabas en el café (aunque fuesen de mortadela), también se utilizaba como calmante del hambre acompañado de pasta de los dientes, en las noches de cenas chungas.  En su segundo día de vida, podía ser usado como balón y ya en el tercero, como arma arrojadiza y mortífera.

Cine. Local situado sobre la capilla y en el que nos proyectaban los domingos una película. Ya en viernes al medio día, era recibida en la puerta principal y se averiguaba cuantos rollos tenia y el titulo. Al numero de rollos le quitabas uno y era el numero de descansos, los títulos se resumían en, “una de vaqueros” “una de romanos” “una de Maciste” y por el estilo. Mención especial a las de Luis de Funes, Bud Spencer y Terence Hill.

Cloqueta, cocreta o cocleta: Masa frita comestible con sabor a croqueta, degustada con placer por los internos sobre el plato nocturno o en bocadillo matutino, que daba origen a numerosas disputas y apuestas entre ellos, para satisfacción de Vizcaíno.

Compañano: Contracción entrañable de compañero-hermano, que desborda la amistad y alcanza fraternidad semejante a la hermandad de sangre.

Compañero – Hermano: 

  • Joven adulto que comparte sentimiento de fraternal amistad con agraciados hermanos por la suerte del infortunio que los dejó al pairo de la orfandad. 
  • Cada miembro de la comunidad fraternal de amigos que forman seres hermanados por la orfandad, en comunidad de afectos y complacientes recuerdos de afanes compartidos.

Compermano:Dícese de la subespecie humana felizmente contaminada por fraternal amistad, generosa entrega mutua y expresión gozosa de recíprocos afectos.

CopónColetilla utilizada mucho en el Infanta y que a mí personalmente me acompaña hasta el presente. Manera de esconder palabras malsonantes.

Colchoneta. Colchón delegado, áspero y cochambroso que hacia las delicias de los alumnos cuando no estaba el profesor y, cuándo estaba, las risas que provocaban las caídas y demás siniestros.
Variante. Parque de atracciones de parásitos, ácaros y demás microrganismos.

Compañerismo.   sin traducción, basta tomar una palabra al azar y pensar un poco, seguro que recordaremos alguna historia en la que alguien necesitaba algo de eso y se compartía,  pavas, bocadillo, dinero, comida, ropa, zapatos, tristeza, alegría, dolor, pasta de dientes, colonia, jabón, maquinillas de afeitar, peines, plantón, estudio, bolígrafos, libretas, libros, música…..etc.

Costurero. Local situado camino de la lavandería a mano izquierda, lleno de mujeres en su mayoría madres de huérfanos que se dedicaban a poner números de color rojo a la toda ropa que tenias.  Si le caías bien a una y previo aguantar algún pellizco en los mofletes, te ponían tu ropa la primera.  Mi número, el 374, me acompañara siempre.

Cuchara, de palo. Novatada sin maldad  que consistía en enviar a la cocina a pedir la cuchara de palo para poder comer. Normalmente, se escuchaba algún improperio de los pinches o personal de cocina y ya te dabas cuenta de que no ibas a conseguir ninguna cuchara, menos mal.
Objeto imprescindible que todos los novatos pequeños deben de recoger de forma inmediata en la dirección del colegio.

Culebra. (Homus arrastradus) Pariente del Homus balonus (ver Pelotas), pero un de un grado superlativo, se distinguía del anterior porque a estos se les veía venir babeando en busca de su presa y solo les faltaba serpentear por el suelo en el que se ponían a disposición del interfecto al que había que “agradar”.
En ocasiones, el tiro les salía por la culata ya que entre inspectores y profesores, los había reacios al culebreo aunque si admitían un sutil peloteo.

Cruz. Símbolo matemático que anotado en la pizarra junto al nombre y/o apellido de un alumno en ella apuntado (ver “Apuntar”) significaba agravante o reiteración. O lo que es lo mismo, “se te va a caer el pelo”.
1. Variante. Símbolo imaginariamente trazado en el aire con la mano extendida cuyo significado era “te voy a fostiar” (ver “Fostiar”) o también “R.I.P”.

Decisión acertada. En los “retretes de pulso” , en el aseo final, era necesario tomar una decisión, ¿Suelto la mano que sujeta los pantalones y evito que entren en contacto con el suelo de humedad sospechosa o suelto la que esta evitando que se abra la puerta y quede a la vista del alumnado en una pose cuando menos indiscreta y poco favorecedora?, solamente se sabia si había sido la acertada una vez tomada y si nos equivocábamos, era mejor reconocerlo y asumirlo, nunca intentar evitar la situación ya que entonces la opción que habíamos asegurado, podría verse comprometida.

Deficiente, muy. Nota equivalente en la EGB a un resultado entre 0 y 3. Nueva moda de evaluar con uno de los primeros experimentos de los cambios educativos.
Nota del autor,  mi madre, la primera vez que recibió unas notas con este resultado, acudió a una vecina maestra de la época a que le explicase que significaba.

Dentista, (homus brutus). homínido…..lo siento, el autor de esta definición, tiene muy malos recuerdos de este hombre, aun hoy pago las consecuencias de una política “extractiva” y no reparadora, dejo a vuestra discreción que busquéis un texto para el.

Dinero. Moneda de curso legal con la que los huérfanos financiábamos nuestros vicios y/o debilidades, especialmente tabaco, alcohol, comida etc., la manera habitual de conseguirlo, era a través de los giros de casa, la paga mensual del Infanta, trabajos esporádicos o prestamos, también había otras formas poco éticas, mejor no recordarlas. Otras acepciones,  pasta, pelas, verdes, duros…etc.  La forma más curiosa de recibirlo era en carta, entre dos recortes de revista que evitaban la transparencia al trasluz, también era la mas inesperada.

Domingo. Pena de reclusión dominical.  En la mayoría de los casos injusta y que fastidiaba bastante. Algunos inspectores con remordimientos, a medio castigo levantaban la mano y nos dejaban marchar, otros, solo aparecían a la hora de llegar y a la de marchar.

Domingos indefinidos. Pena máxima de reclusión dominical.  Al igual que la cadena perpetua, nunca llegaba a cumplirse y al igual que en la vida civil, algunos tenían domingos indefinidos para cumplir en 5 o 6 años de internado.  Al final, siempre se terminaba rebajando la “condena”

Jueves, ElRevista que apareció en 1977 tras la muerte de Franco (1975) y que conjuntamente con el Papus  y otras similares, satirizaba con tintes políticos la España de aquella época.  Era muy apreciada por los huérfanos y algunos la seguimos comprando hasta hace pocos años. También en casos de necesidad era utilizada como papel (ver papel).  Que nadie diga el culo de los huérfanos no tenia cultura.

Enfermería.  Estancia situada a lado del campo de baloncesto y delante del frontón, donde nos curábamos de nuestros catarros, anginas y similares, atendido por madres de huérfanos y con la colaboración de alguno que estudiase enfermería. Con visita diaria para seguimiento de la evolución del enfermo.  En muchas ocasiones, venia bien una semana durmiendo, buena comida, natillas con galleta María, televisión, lectura, por el contrario, si te recetaban inyecciones, querías el alta cuanto antes.

Escobilla. Artilugio inexistente en el Infanta y que cuando salías fuera y lo veías no sabías para que coño valía, al tiempo que cuando usabas un wc fuera del Infanta te preguntabas como conseguían los demás dejarlo limpio después de usarlo mientras que tú lo dejabas todo ciscado.

Estanco.  Local de perdición (por lo del vicio) y donde quedo gran parte de la fortuna de los huérfanos, hall de la entrada de la casa del matrimonio Puertas en el que se vendían tabaco, puros y cerillas, también cigarrillos sueltos.  Sufrió varios atracos  que la gran mayoría reprochábamos con energía.  Este local, era frecuentemente merodeado por los buitres.

Estefanía. Novelas del Oeste, que gustaban mucho a los huérfanos y de las que existía un tráfico muy importante. Los huérfanos, llegamos a escribir, producir e interpretar una obra de teatro “La venganza de MacLenon” basada en nuestro amplio bagaje de este tipo de cultura literaria.

Estreno.  Novedad cinematografía, que casi siempre se realizaba en algún cine de la capital. Cada generación de huérfanos ha ido ligada a los grandes estrenos cinematográficos.   En mi época (70-80) era fácil ver colas que rodeaban manzanas enteras para ver películas como, El Exorcista, Tiburón, La guerra de las galaxias, Gresse, Fiebre del sábado noche. Etc.

Estudio.  cuarto polivalente situado sobre el gimnasio en el primer piso, lleno de mesas enormes con firmas y dedicatorias de alumnos, con televisión y que era utilizado para:

  • Ver la película de los sábados por la tardes.
  • Como aula para hacer exámenes libres de copiadores avispados.
  • Como castigo dominguero y que era moneda de cambio según la gravedad del mismo.

Cosa chocante, los castigos de los domingos a estudio, se realizaban sin libros.
En ocasiones, y no pocas, algunos que estábamos castigados, éramos acompañados por amigos para ver si así se nos hacia mas leve la cosa.

  1. Sala amueblada con pizarra, mesa y silla para la autoridad competente -escolar por supuesto-, y, pupitres y sillas para alumnos, cuyo uso se reservaba, entre otros fines, para el cumplimiento de las penas dominicales con las que se sancionaba a estos.

Exhibición. Puesta en escena de variedad de números coreográficos-gimnásticos desarrollados en el patio central por los alumnos del colegio. Ataviados, “fashion look”, con cuasi-mallas y camisetas de tirantes blancas, ejecutaban sincronizadamente tablas de ejercicios (ver tablas) y saltos de plinto, potro y caballo. Estética escénica de época, hoy “vintage”.

Externo.   (Homus Caserus) Hominido Madrilensis en su mayoría,  alumno del Infanta que solo se le veía en las horas lectivas y alguna salida esporádica por el barrio, existía una variedad, el “mediopensionista” (Homus caserus infiltradus pacomer),  también en su mayoría de Madrid, pero que comían con nosotros. Ambos dormitaban en sus guaridas casas.  También y pese que muchos nos tachaban de segregacionistas en nuestro contacto con ellos, he de decir que según crecíamos las relaciones entre las tres castas (interno, externo y mediopensionista) se hacían mas cordiales y desinteresadas, es decir, no tenia “nada” que ver que casi siempre tenían dinero, tabaco y conocían a muchas chicas.

Familia. Dormitorio de los mayores, a partir de 1º de BUP (o similar), formado por 8 habitaciones dobles de 4 personas con unos lavabos y duchas en el centro y los WC al final,  las taquillas se encontraban a izquierda y derecha a la entrada de las habitaciones. En ellas, 4 camas con cuatro “mesitas” verdes de doble altura, en las que cabía de todo. Se comunicaban con el pasillo, por unas tablillas en ángulo, que dificultaban que la cama más próxima se mojase cuando el inspector gracioso de turno le apetecía despertarnos “cariñosamente” o algún compañero tenia ganas de juerga. También dividido por cursos, bachiller/BUP en la parte baja, talleres en el segundo o tercero y universidad en el 4º.

Fostiar. Acción con el mismo significado fonético que sin la letra “f”.

Frenchenes. Golpe que se aplicaba a la frente de la victima (huérfano despistado),  con la zona almohadillada de la mano, extendiendo el brazo secamente, con lo que se transmite muy bien el impulso desde el hombro, provocando que la cabeza agredida se desplazase hacia atrás.  No producía daño, sino sorpresa por lo inesperado del mismo y las risas cómplices de los que estaban en las proximidades. Pedro Campanario y Rosales el pequeño, los aplicaban con la velocidad que pican las serpientes. Lugares preferidos para la captura de incautos, en el muro frente a los pisos y la puerta principal.

Fúnebre,  cuando había motivo de protesta por alguna causa la palabra era FUNEBRE, FUNEBRE, así con un poco de musiquilla en un lado del comedor y luego en el otro, dependiendo de qué lado estaba el inspector y ese cantico LOS JODIA, si te pillaban ya sabes 4 domingos sin salir.

Funes, Luis de.  Sargento (no recuerdo su nombre ni su función) que vivía con su mujer y tres hijas en los bajos que había en la lavandería.  La rubia causaba estragos entre el internado cuando salía y entraba del colegio y más de uno tuvimos alguna torticolis por ella.  Hacían una entrada planificada en el cine para que todos ya estuviéramos sentados y según pasaban, el murmullo las acompañaba y algún que otro “tía buena”. También había algunos que durante la película soltaban algún que otro “piropo”.  Su mote le venia de su parecido al famoso actor de los años 70 y del que no ponían películas los domingos.

Versión de Jose Afan. El Fune,  o Sargento Molero, tenía la función de conserje del colegio (más bien el titulo solamente).  Se dedicaba a todo y a nada en lo que se refiere a cosas de mantenimiento general del cole. Era frecuente verlo deambular de aquí para allá con unos alicates y un trozo de alambre o una cuerda entre las manos, creo que sencillamente para dar una imagen de currante.

Galleta. María, galleta de forma redondeada y que ponían sobre las natillas en fiestas grandes o a diario en la enfermería.

Gañan.  Apelativo utilizado con frecuencia por los profesores para dirigirse a nosotros de forma “cariñosa”. De las dos acepciones  de la RAE, creo que nos lo llamaban por la primera.
1. m. Mozo de labranza.
2. m. Hombre fuerte y rudo.

Garita: Pequeño espacio circular que fue puesto de guardia nocturno, transformado luego en argumento de juego y tribuna dominguera de fútbol, para los primeros que subían las escaleras de acceso, nunca ocupada por peques, al ser dominio de “mayores”.

Giro. Satisfacción, frenesí, orgasmo contenido de generación espontanea que surgía al ver tu nombre en la lista que ponían en la oficina situada en el ala derecha camino del comedor de pequeños y cuyo encabezado ponía, “ GIROS”.  Curiosamente, también producía efectos similares, cuando en dicha lista aparecían personas que te debían dinero o que te lo prestaban con facilidad. También significa pero en menor medida, transferencia de dinero, vuelta ciclista a Italia.

Gorrón. Huérfano carroñero que era capaz de distinguir el chispazo del encendido de una cerilla o el humo de un cigarrillo a un kilometro de distancia, solía frecuentar los alrededores de Quinito y de la casa de los Puertas. Le valía todo, cigarros completos, negro, rubio con o sin boquilla, pavas, caladas hasta en ocasiones les servía simplemente el humo. También conocido como “ Buitres”. No solo se aplicaba al tabaco, también a la comida, colonia, papel WC…etc.

Gua, el. Baile-discoteca-club, con asistentes de poco poder adquisitivo en las proximidades del Infanta, frecuentado por unos gamberros al estilo  de los franceses “Blusson Noire” y que atacaban a todo el mundo con cadenas de bicicletas. En alguna ocasión hubo algún enfrentamiento glorioso entre los huerfanitos y estos macarras, y por supuesto,  encontraron la horma de su zapato (como ha sucedido en tantas y tanta ocasiones, a quien se le ocurre meterse con nosotros….).

Guelfa, chiribia, golpe que consistía en poner las manos superpuestas por las palmas y golpear al incauto con el dorso de una de ellas en la cabeza, haciendo el ruido de palmada. Se solía hacer cuando el incauto estaba desprevenido y el “guelfero” de forma  sigilosa se acercaba por la espalda

Gusa. Dícese del descomunal hambre padecido por el sufrido huérfano entre comida y comida. Existían varias fases de esa gusa que iban de menor a mayor.

Fase menor: Continua y perpetua sensación durante las 24 horas del día, que comenzaba inmediatamente después de las correspondientes comidas.
Fase media: La sentida después de las frugales meriendas de pan con chocolate “chobil” o una manzana
Fase superlativa: Inmediatamente después de las duchas de miércoles y sábados, cuando íbamos a jugarnos las croquetas al campo de abajo y nos martilleaba el estómago hasta la hora de la cena.

Haaaaambre, haaaaambre.  Grito unánime en el comedor cuando los pinches tardaban en servir la comida.

Herradura. Chapita metálica en forma de media luna abierta con 4 agujeros que se colocaba en la puntera de los zapatos Segarra para evitar su prematuro desgaste. Se podía bailar claque con ellos.

Hiede, comúnmente olor nauseabundo que precede a un adverbio de lugar o una parte del cuerpo. Ejemplos:

      •  Que mal hiede aquí
      •  Te hiede la boca
      •  Te hiede el sobaco a tigre viudo
      •  Aquí hiede a muerto

También se utilizaban algunos seudónimos como, “te canta el ala”, “estas podre” e incluso, “estas muerto”.

Hipódromo. Dormitorios de los pequeños, formado por dos salas con 32 camas (aprox.) y una intermedia con 12. Los baños y aseos estaban en la parte central.  La distribución de las camas, variaba en función de las modas, pero solía empezar con una cama, dos taquillas dos camas dos taquillas y una cama.  En el primer piso, estaban los “Pepones”, con la Pepa o Señora de turno (Rosario, Mari Cruz), según se subía de curso, se ascendía hasta el 4 piso.

Hoyos Mari. Tienda situada cerca del colegio donde los huérfanos se abastecían de alimento por módico precio, algunas veces “sin precio”. Yo recuerdo las galletas “Frescoco” de barquillo rellenas de algo que por lo visto sabía a coco.

Huérfano, (Homo erectus empalmadus)  Homínido, en constante estado de hambruna,  constantemente preparado para la reproducción y que solía dormir o jugar  todo el tiempo posible,  en un porcentaje muy alto gran observador de las musarañas en horas lectivas,  aunque no llegaba a alimentarse de ellas. De estos, también existían gloriosas excepciones.
Variante: Aunque a veces no lo pareciese, amo y señor de todo lo que se ve (y lo que se intuye) alrededor de la puerta principal, incluidos edificios y sus continentes. Recluido “voluntariamente” en dicho centro para convertirse en hombre de provecho y recibir una educación ejemplar. Todo el personal que se encuentra en el recinto estaba para su servicio, aunque a también a veces lo disimulaban bastante bien.
A 40 años vista, creo que el objetivo principal fue conseguido por una mayoría de alumnos.

Imprenta. Taller de impresión de la asociación situado en las proximidades del campo de abajo (campo de futbol), en la que se elaboraban folletos, revistas, comunicados y programas de actos. También se imprimían exámenes lo que propicio más de un asalto a sus instalaciones.

INFANTA, MARIA TERESA COLEGIO. Después de pensar (un segundo), solo se me ocurre que la mejor definición, ya la dio Don Ángel (el poeta).  Colegio noble casa, en que todo aprendí, colmena de una infancia, colegio de la Infanta de la Guardia Civil….

Inspector. Varón, educador-tutor según D. Manuel Carrascosa, macho cabrío en estado adulto (carbón) según los huérfanos, aunque existan gloriosas excepciones, raras, pero existían.

Interfonos: El aparato empleado para hablar y oír en comunicaciones internas, instalado actualmente en los edificios de viviendas y otros lugares de obligada vigilancia para garantizar la seguridad, fue puesto en práctica allá por los años 60, con fines de espionaje y control, por parte del “barriguilla verde”, llamado así por el inseparable traje verde que lucía un día sí y otro también, en sus primeros tiempos de maestro en el colpicio.
Se instalaron tales aparatos espías en la pared frontal de las clases de Bachiller, sobre las pizarras, para que Carrascosa, – perdón, don Manuel Carrascosa Cobo -, controlara desde su despacho todo lo que se hablaba en las aulas, tanto las lecciones que daban los profesores en periodos lectivos, como los murmullos y alborotos juveniles que se producían en las horas libres o de estudio.
Lo que no podía ver ni oír el controlador, eran las tizas que arrojábamos sobre el altavoz intercomunicador, cuando el director nos reconvenía – es decir, abroncaba – con advertencias amenazantes, nos daba noticias o, simplemente, se entretenía divagando en interminables peroratas sobre cuestiones escatofilosoficomoralizantes.

Ioputaapelativo con el que eras calificado “cariñosamente” por cualquier motivo, si te tirabas un pedo, si sacabas buenas notas, si las sacabas malas, si corrías mucho, si corrías poco, etc. Era frecuentemente usado  principalmente por los huérfanos procedentes del sur y a los del norte nos chocaba mucho e incluso irritaba por su similitud con “hijo de puta”, pero al cabo del tiempo, veías que no era con intención de faltar a tu madre (sagrada para los huérfanos) y si con el ánimo de llamarte cabroncete, capullo, o similar.  Curiosamente, también dependía de quien te lo llamase lo tomabas de una manera u otra, en mi época, Valero era tan sutil llamándotelo que hasta parecía un cumplido.

Iruto. Ruido estruendoso que se producía por la boca ante la salida de gases provenientes del estomago o esófago tras la ingestión de algún alimento que había resultado especialmente gustoso para el alumno que lo ingería y cuya duración podía prolongarse hasta los 8 o mas segundos y su intensidad variaba según el grado de notoriedad que se le quisiera dar. Algunos huérfanos ni siquiera necesitaban tomar alimentos para llevar acabo semejante melodía. Posteriormente fue adoptado por algunas culturas (la árabe, por ejemplo) como forma de manifestar satisfacción y agradecimiento por los alimentos ingeridos. También era utilizado por los internos como medida disuasoria ante una discusión en la cual no se tenían los argumentos necesarios para rebatir al contrario. Ejemplo: “tirarse irutos” delante de la cara del otro (la disputa solía ser breve y llena de exabruptos).

Interviú, revista de finales de los 70 muy famosa por sus interesantísimos reportajes de investigación periodística.  También creo que traía alguna fotografía de alguna chica, no estoy seguro.  Era el ejemplar que sustituyo al Hola (y de qué manera)  a la hora de ir al WC.  En casos extremos llego a usarse como papel higiénico de similares cualidades al Hola (ver Papel) pero curiosamente, siempre se usaban los artículos de investigación y nunca las chicas.

Japo.  Saliva muy espesa de colores variados, predominando tonalidades verdes y marrones, en algunas ocasiones, llevaban tropezones incluidos. Tenía varios usos, como competición deportiva en “lanzamiento de japos”, como arma arrojadiza en discusiones y peleas e incluso en ocasiones en concursos de puntería a veces con blancos (nunca mejor dicho) móviles.  Existía una variedad que consistía en saliva totalmente blanca y con burbujas, pero esta daba menos asco.

Jefe,  de clase. (Homus controlus), homínido encargado en mantener la clase en orden y silencio por mandato de los inspectores o profesores, ardua tarea y casi siempre mal compensada ya que comúnmente no se lograba la consecución de objetivos y dicho jefe salía castigado.  Algunos (pertenecientes a los homus apijotadus) , cuando eran asignados en este función, pensaban que tenían un poder en sus manos y o te amenazaban con apuntarte en la lista o lo hacían directamente.  Curiosamente, ambas tenían el mismo efecto y como mínimo acababan en una escurribanda del “pardillo”, por lo que se debía elegir, entre enfrentarse al inspector o a tus compañeros. Salir airoso de esta situación, era todo un trofeo.  El Infanta siempre estaba formándonos de una manera u otra.

Jumbo.  ONG-Hipermercado que también contribuía a la alimentación de los huérfanos y en muchas ocasiones, de forma “altruista” (hoy es un Alcampo).

La tila, para quien no lo recuerde, se le llamaba en el Infanta a un tipo de llave grandecita de las cerraduras antiguas, concretamente de las de los cuartos de inspectores. Supongo que el sobrenombre de la tila sería por los efectos tranquilizadores (como la infusión) que los maltratadores pretendían infundir, abusando de su poder, a base de dolor y humillación. …como el Lagarto de Jaén…

La trape.  Esquina del colegio que estaba detrás del frontón, a lado de la leñera. También se llamaba la trapería, supongo que porque allí se iban acumulando todo tipo de objetos desechados.

Lavandería. Local situado donde las calderas, pasando el costurero y la vivienda del Sargento Funes (y sus hijas), regentado por Don Jesús que se hacia el loco con facilidad en beneficio de los huérfanos. A la entrada, se veían montañas de calcetines cuyo olor quedaba neutralizado (cosa increíble) por el olor a vapor de agua y agua caliente que existía en aquel cuarto. Grave error que se detectaba tarde era el enviar ropa sin marcar.

Lampa. (Homus hambrientus) Homínido omnívoro que gustaba y placía con dejar vacías las placas, perolas y demás contenedores donde se entregaban las viandas a los huérfanos. Casi en su mayoría, los huérfanos éramos dignos poseedores de tal adjetivo de manera temporal y a determinadas horas, otros lo llevaron con honra durante toda su estancia en el Infanta y a tiempo completo y algunos a día de hoy son aun merecedores del mismo.

Lamparones. Tipo de mancha multiforme y generalmente grasienta que “adornaba” habitualmente las ropas de los huérfanos, principalmente en su fase temprana, aunque los mayores tampoco se libraban.  El padre Esteban, era un claro ejemplar o museo andante de “lamparones”.

Leñera. Lugar sagrado situado en la parte trasera del frontón, de acceso totalmente prohibido para los alumnos al que precisamente por eso se acudía y de forma clandestina, para saborear los primeros pitillos, dirimir diferencias “repartiéndose leña” o armar alguna.

Linimento. Ir a pedir el linimento era otra broma a los novatos, por lo menos a mi me la intentaron dar (RMS). Te mandaban a por el linimento a la enfermería, para poder soportar el frío del invierno dándote unas friegas. Solía ir acompañado de la broma de la cuchara de palo.

Llorar. No hay traducción, era difícil ver a un huérfano llorar en publico, al menos etimológicamente, otra manera de llorar, si, aquella que es para conseguir algo, dando pena o a través de la insistencia y que algunos lo hemos mantenido como herramienta de trabajo y buenos frutos que ha dado.

Loco, “hacerse el” simulación de un estado que no correspondía con la realidad con el ánimo de no ser descubierto, de pasar desapercibido o para conseguir un objetivo. Ejemplos.

  • Cuando alguien gritaba “tas peío” tu seguías mirando hacia el infinito como si la cosa no fuese contigo, te hacías el loco.
  • Cuando te estabas copiando descaradamente y eras descubierto, a la orden de “estese quieto, no toque nada”, tu cuidadosamente guardabas la chuleta y seguías escribiendo como si supieras todas las preguntas del examen, te hacías el loco.
  • Exactamente como en el punto anterior, actuabas de manera igual cuando estabas entre un grupo de gente haciendo algo (seguro que no muy bueno) y eras llamado al orden por un inspector, te hacías el loco. En este caso y en el anterior, siempre había algún despistadillo, que te avisaba, “¡Eh, que te están llamando!” de verdad, en el Infanta, teníamos gente muy inocente.
  • Por último y utilizado por verdaderos especialistas o con información privilegiada, sucedía cuando pasabas a retirar la ropa a la lavandería y veías  que se estaban acabando los calcetines usados (limpios pero usados), dabas vueltas alrededor de tu taquilla, mirabas la ropa y hacías tiempo para que llegase alguien y a ti te tocasen los nuevos.   Situación similar sucedía cuando sabias que se acabaría el chocolate de la merienda y que había preparados bocatas de chorizo, dabas vueltas hasta que veías que ya estaban en circulación, es decir, TE HACIAS EL LOCO.

Los campos.  Las canchas de baloncesto y futbol sala o balonmano situadas a continuación de la enfermería.

Lustre, dar. Acción de limpiar y dar brillo a los zapatos (tanques). En el Infanta como no podía de ser de otra manera, teníamos varias formas de dar lustre a los zapatos.

  1. Tradicional, mediante el tradicional bote de betún o “servus” que tras espárcelo homogéneamente  con un paño por toda la superficie del “tanque” se frotaba enérgicamente con el mismo paño o un cepillo hasta quedar como un espejo.  Para que nos vamos a engañar, esto era como los sobresalientes, al alcance de unos pocos, el resto optábamos por la opción 2.1 y 2.2
  2. Ante una inspección, visita, en las proximidades de alguien que facultad para imponer castigos o 20 segundos antes de solicitar permiso para salir, nos dábamos cuenta que teníamos los zapatos hechos un desastre, dependiendo del tipo de daño, se aplicaban las siguientes opciones.

       2.1- Si era un mal menor, suciedad motivada por polvo o barro ligero, estando de  pie,   se levantaba una pierna por detrás de la otra y se restregaba hacia arriba y hacia abajo por la pernera del pantalón hasta quitarle el polvo y cambiarlo por brillo, técnica muy usada incluso en la actualidad.

       2.2- Si el problema era mayor, como el despelleje de la puntera, la táctica a utilizar era la del escupitajo y a frotar, tenía un problema, duraba poco y si el área afectada era grande, se notaba.  Existía la variedad de usar un rotulador, pero no todo el mundo lo tenía al alcance de la mano además de que sus resultados no eran 100% garantizados.

Macho, Coletilla utilizada mucho en Madrid y por lo tanto en el Infanta y que luego nos ha acompañado también en nuestras ciudades.

Mail. No hay traducción al huérfano, seria lo mas próximo a una carta, que podía tardar 4 días en ir y otros cuatro en volver, este era el problema de la comunicación online de la época. Ejemplo, si tenias un catarro (no estarías en el primer día) decías… Querida Mama, estoy muy malito de catarro, a lo que te respondía, querido hijo, al recibo de esta, espero que estés bien… ¡Coño! Al recibo de esta ya habían pasado 10 días y ya podíamos estar malos de otra cosa. Maldito sistemas de comunicación de la época.

Marmotas. Mujer joven, principalmente de provincias que trabajaba interna como niñera o asistenta en las casas de Madrid y que solía frecuentar el “Gua”, parque de Berlín y similares, era constantemente acechada por los huérfanos conocedores de su necesidad (mutua) de cariño.  Días preferidos para salir, el jueves y domingo.

Matute. Última carambola de la serie de seis que se debía producir con una canica sobre otra para realizar la acción de regreso al “gua” y obtener el punto o retribuir su victoria con la canica perdedora y eliminar al jugador en la partida. La serie completa carambolas era: primera, media (debía caber entre ambas canicas la mano sin extender), cuarta (debía caber entre ambas canicas una mano desplegada en “cuarta”), pie (debía caber entre ambas canicas en sentido longitudinal), tute y matute.

Mele. Doble fila de mayores que mantean a los pequeños que tienen que pasar irremediablemente por un pasillo determinado.

Merendina.  Pastilla de chocolate que nos daban en la merienda, no era exactamente chocolate duro, era mas bien como una pastilla de nocilla solidificada.

Miedo. Sin traducción al huérfano, aunque si que existían excepciones y sentimientos parecidos, como por ejemplo, el que suscribe (JMOC), una noche  a las dos de la mañana y con ganas de ir al WC habitando la 1º familia, estando la mitad de los pilotos verdes fundidos y habiendo visto aquella tarde “El exorcista”  y habiendo comentando a los amigos “pues no es para tanto”.

Mina, la.  Lugar tenebroso con el que te amenazaban desterrar si no obtenías buenas notas. Una mano negra se encargaba de decidir quienes debían continuar por bachiller/BUP o quienes debían enfocar su futuro a la formación profesional.  Después, no resultaba tan malo y como en todos los sitios, si ponías empeño, podías salir bien formado ya que tenias a tu alcance maquinaria y materiales que pocos centros de Madrid disponían.

Mixto. Colegio, al igual que la piscina, futurible muy mencionado que pocos llegaron a ver y que consistía en juntar huérfanos con huérfanas. Lo único mixto que vimos los de mi época, fue algún sándwich que otro.  Hoy en día, con el paso de los años, casi agradezco que no me tocase, no quiero ni imaginar en los líos que nos hubiésemos metido. Dedicado con todo mi cariño y admiración a las chicas del Juncarejo

Mofletada, blanca. Nombre que da el autor de este texto a la acción propuesta por Pablo del profesor Don Matías en 4º de primaria y que consistía en cogerte el moflete a modo de reprimenda con el añadido de tener las manos llenas de tiza que luego quedaba en la mejilla.

Molde. Colleja aplicada juntando los dedos de la mano y desplegando el pulgar para adoptar la palma una forma cóncava que ajustara exactamente sobre la nuca del alumno provocando un sonido hueco o hermético. El momento óptimo para dispensar el molde se producía inmediatamente después de pasar por las manos del “Apache” (Ver”Apache”).

Morgan. Apelativo que se le daba al director Sr. Carrascosa, tal vez por sus momentos de piratería para con el alumnado en general y los de siempre en particular.

Murete. No se como llamarlo, pero al ver la definición, todos lo reconoceréis.  Pequeña muralla que ganaba en altura según se dirigía a talleres,  situada enfrente de los dormitorios de mayores y que era lugar de reunión y de charloteo antes de ir para las familias, especialmente en las noches cálidas y agradables.  Los ladrillos estaban desgastados de tanto sentarnos en ellos.

Natillas. Postre semilíquido de color amarillento y de sabor indescriptible pero agradable, con una galleta tipo Maria en su parte superior. Solía tener la fama de contener polvos mágicos (bromuro) que supuestamente atenuaban las hormonas alteradas e incandescentes de los huérfanos adolescentes. Analizándolo después de muchos años y teniendo en cuenta que el que suscribe (JMOC) las comía siempre que las había y recordando que en aquella época por las mañanas al levantarnos podía colgar de determinada parte de mi cuerpo 10 kilos sin que se inmutase, no quiero ni imaginar que habría sido de mi estancia en el Infanta si no las hubiese comido….

Novena (la). En los antiguos dormitorios de mayores había ocho “familias”. La novena eran los tigres que había al fondo. Había que echarle narices(bien tapadas) para entrar, sobre todo los fines de semana.

Ocio, guía del. Publicación semanal en pequeño formato, donde se concentraba toda la oferta para el divertimento en la capital, cines, teatros, salas de fiestas.  Normalmente era comprada entre varios huérfanos  los viernes por la tarde o sábados por la mañana y leída en grupos que democráticamente votaban la película que se vería o a la disco a visitar.  Esta, elección era “inocentemente” grabada en la “caja negra” de algunos para luego comentar “y tu decías que era buena” cuando el resultado obtenido no tenia nada que ver con el esperado.

Ocupado, respuesta que se daba inmediatamente después de que alguien golpease con los nudillos en la puerta del WC con la intención de saber la disponibilidad del mismo. Esta situación daba lugar a otras de distinta índole, algunas son:

Tipos de “llamada”

  • Los había que a la vez que picaban abrían la puerta, con lo que te pillaban literalmente “cagando” y nunca mejor dicho.
  • Los había que no picaban y abrían directamente, estos eran los graciosos. Te pillaban también en la situación del caso anterior.
  • Los tímidos, que picaban tan bajo que el no oírlos podía provocar las mismas consecuencias de las situaciones anteriores
  • Llamadas con mensaje o música, por la manera de picar o por el ritmo que le daban, ya conocías al que picaba.

Tipos de respuesta:

  • Típica, “ocupadooo
  • En mitad de la “faena”, “O gggg CU ggggg PA  gggg DOOO
  • En mitad de “otro tipo de faena”, “OH mmm CUPADO mmmm
  • Cuando ya estabas hasta las narices, ya que o bien era el mismo que te había picado  hace cinco segundos  pero venia de vuelta u otro que venía detrás y que a ciencia cierta sabía que estaba ocupado “OKUPADOOOOOOO

Tipos de conversación:

También se aprovechaba para entablar conversación o bien entre WC o entre los que picaban, y los temas mas frecuentes eran:

  • ¿Te falta mucho?……
  • ¿Tienes algo para leer? Si tenías un interviú y decías que no, luego tenías que camuflarlo.
  • ¿Tienes papel?……
  • ¿Tienes tabaco? ¿Pásamelo por debajo de la puerta?……

Hay que tener en cuenta, que cada huérfano y por media ha visitado los WC para deposiciones mayores entre  2.600 y 3.700 veces, casi se podría escribir un libro solo de “anécdotas del WC

Oso.  Nombre cariñoso aplicado a D. Jesús Carballude cuando estaba al cargo del ropero y no salía casi nunca de esa cueva.

PGC: Siglas aún vigentes del Parque de la Guardia Civil, que los internos hacían suyas para mostrar su gusto por los garbanzos expresando Pocos Garbanzos Comemos o prestar su voz a los guardias civiles ante el Director General, Alonso Vega, diciéndole Poco Ganamos Camilo.

Pajote. Al igual que en el exterior, amor propio pero con la complejidad añadida que daba la poca intimidad que se podía conseguir en el Infanta.
Si la estancia en los WC era prolongada, si la cama se movía rítmicamente o si tenía forma de tienda de campaña, eran señales inequívocas de que alguien se estaba queriendo.

Palizas. (Homus plastus), homínido, aberración  del homus empalmadus, que tenía como objetivo existencial, dar la turra a los demás, en ocasiones te entretenían y hacían pasar el rato, pero en otras, no había manera de quitártelos de encima.  En cada generación había unos cuantos, no pongo ningún ejemplo, porque yo mismo podría estar en la lista de alguien.

Palominos. Sospechosa mancha alargada y de ancho aproximado de un dedo (dependía del propietario del culo) y de aspecto marrón que solía crearse por generación espontanea  en la parte trasera inferior de los calzoncillos de color blanco inmaculado de los huérfanos. Frecuentemente solían estar acompañadas por otras de color amarillento situadas en la parte delantera (derecha o izquierda, dependiendo de donde cargaba el sujeto). El que invento los gallumbos de colores, merecía un Nobel.

Palomo, Palomino,  palabras que a finales de los 60 se usaban indistintamente con el mismo significado que “pardillo” y que pienso que a mediados de los 70 ya no existían en el léxico del Infanta, aunque un compañero de clase lo mantuviese como mote mientras estuvo con nosotros.

Papel,  higiénico (del váter),  papel utilizado para la limpieza y aseo personal  de “salva sea la parte”.  El elefante, era la única marca conocida, de un color grisáceo y resistente ante cualquier embestida de dedos,  era casi tan apreciado y escaseaba tanto como el tabaco. Tenia habituales sustitutos como por ejemplo, papel de periódico, de libreta (principalmente apuntes), en casos extremos, se utilizaban revistas como el Hola.  Este ultimo no era muy recomendado ya que mas que limpiar, por su textura lo que hacia era esparcir.  Algunos (doy fe) llegaron a utilizar el papel de los bocatas de vacaciones.  Con la modernidad y llegada de los papeles suaves y blancos, acostumbrados a la resistencia de nuestro elefante, algunos “atravesamos” más de una vez las finas y sedosas capas, con el consiguiente “marrón”.

Paquete. Envoltorio más o menos rectangular preferiblemente de cartón o tela que protegía las viandas que nos enviaban desde casa y entre las que no podían faltar, mejillones, quesitos, leche condensada, chorizo, alguna galleta y un largo etc.  También podían incluir, sobres y sellos e incluso hasta dinero (eso era premio sorpresa).  Eran tan bien recibidos como los giros, también se acababan a la misma velocidad y siempre compartidos. Un paquete en la taquilla, otro de tabaco en el bolso y un billete de 100 ptas. y no había persona mas feliz que ese huérfano.  Otras acepciones, Paquete, taleguilla, masa testicular.
Nota especial para el paquete que nos daban para el viaje de retorno a casa, con aquellos filetes de chicle, su tortilla fenomenal y si tenias suerte chorizo, sino, salchichón.

Pardillo. (Homus apijotadus), homínido de cualquiera de las subespecies existentes y que con el tiempo (y las putadas) se curaba y pasaba a su categoría correspondiente, salvo excepciones que aun hoy no han “evolucionado”.  Abundaban tanto en la población externa como en la interna, en los primeros años de colegiales.

Pava. Extremo final fumable del cigarrillo y que era muy solicitado por los que estábamos caninos, RECALCO, EXTREMO FINAL FUMABLE, es que algunos te dejaban el filtro y eso ya no era pava ni tiene nombre en este diccionario, coño.

Parte. Documento normalizado sobre el que los profesores firmaban su asistencia a clase y anotaban el nombre de los alumnos con conductas reprochables. También, relación nominal de alumnos castigados a la pena de reclusión dominical que era expuesta con periodicidad semanal en los tablones de las vitrinas.

Pegote, mentira, fantasía. Cuando alguien nos contaba algo que claramente no era cierto, o bien se veía demasiado fantasioso decíamos: ¡Toma pegote! o bien ¡vaya pegote! al mismo tiempo que hacíamos ademán de limpiarnos un ojo como si nos acabaran de lanzar una tarta de merengue a la cara. De ahí deriva lo de Monseñor Pegotini atribuido al Padre Esteban. La simulación de limpiarse el ojo iba acompañada con el agitar seco y desdeñoso de la mano para desprender de los dedos los restos del “pegote”.

Peio, palabra con la que se designaba la acción de “tirarse un pedo” normalmente iba precedida del yunque de un platero (para los  que no hacen crucigramas TAS), es decir ¿Tas peío? Casi siempre y aunque se emitía en forma de pregunta, era una acusación manifiesta que rara vez era errónea. También se usaba peido.

Pellas, hacer. Hacer novillos, faltar a clase. Palabra que me costó aprender ya que en mi Oviedo natal, se decía “Pirar”. En el Infanta, no era nada sencillo para los internos, pero aun así, alguna vez al pitar para clase te “despistabas” por el campo de abajo, las pistas de tenis, la leñera….etc. Si durante el escaqueo, te pillaba un inspector, lo primero que hacías era mirar el reloj y decir “se me ha parado” para luego salir corriendo. Normalmente, no colaba. Si dormías en el primer piso y habías tenido la previsión de dejar alguna ventana de las primeras familias entreabierta, era una muy buena opción para hacer allí pellas.

Pelotas. (Homus balonus), homínido, aberración del homo empalmadus y en ocasiones emparentado con el homus plastus, que tenían como principal objetivo alabar mediante lisonjas y similares a los profesores e inspectores con el mero propósito de caerles bien. Había pocos entre los internos y si los había, era mas bien de pequeños, según se forjaban en el Infanta, esta faceta desaparecía y si en alguna ocasión aparecía, era por meros intereses justificados del huérfano, coger un puente, salir hasta mas tarde, aumentar un poco la nota…etc.

Pepa. No la de Cádiz aunque ignoro su procedencia, Señora de pelo negro rizoso, mas bien baja y fuerte con una uña estilo garfio con la cual te podía dejar marcas, encargada de cuidar en los dormitorios a los huérfanos pequeños de la cual tomaban nombre (Pepones). Posteriormente sustituida por Mari Cruz, curiosamente, los Pepones, siguieron siendo Pepones y no Maricruzones.

Peladilla. Pedrusco de gran tamaño que pesaba varios kilos, que en el estudio de bachiller servía para castigar a los que hablaban. El castigo consistía en tenerla en las manos durante un tiempo que podría ser más o menos largo, dependiendo de lo que el Inspector Ángel (El chulo) considerase, ya que fue este el que lo utilizaba y bautizo con ese nombre.

La Peladilla (por Paco Blanco ).Corrían tiempos jóvenes en la vida un poeta andaluz roteño, llegado a la capital del reino desde el sur, para enamorar a la hija del capitán de la emisora que había en el “campo de abajo”, dejándonos a todos viudos en nuestra imposible quimera por conquistarla. Cuando al morenazo inspector le tocaba servicio vespertino, pasábamos las tardes en la sala de estudio ubicada junto a las aulas de “prepa”, observando atónitos y curiosos como se consumían los cigarrillos que fumaba, situados en posición vertical sobre la mesa, apoyados en la boquilla del filtro. Tiempos dulces de pesadas peladillas blancas, calizas y sancionadoras, que despertaban en nosotros la solidaridad cuando veíamos que el castigado soportaba ya a duras penas el pedrusco abrazado contra su pecho y sus fuerzas se desmoronaban ante la amenazante sonrisa del versificador. Sabed los más jóvenes, hoy ya maduros, que vuestro profesor de literatura Ángel García, fue antes inspector disciplinario y ocurrente, que educador. Sabed que rompió corazones femeninos por donde quiera que parpadeó. Sabed que fue de los verdugos más civilizados. Pero, sabed también, que tuvo la luminosa idea de llevar a la sala de estudio una enorme piedra blanca redondeada, conocida con el nombre de “peladilla”, que debía soportar hasta la extenuación el “hablador de estudio”, hasta que otro “perturbador de la paz intelectual” lo reemplazaba, y luego otro, y otro, y otro, hasta que el silbato liberador de la pesada carga, anunciaba el recreo.

Pera,  (Homus tontus del culus u Homus Pijensis), Homínido de la época que era distinguido principalmente por llevar castellanos, pantalones Levis, calcetines blancos, jersey de cuello de pico y sin faltar el  abrigo loden verde con  gafas ray ban, acostumbraban  a fumar Wiston de contrabando y llevar en el bolso mas dinero que el que veía un huérfano en un mes. Algunos huérfanos quisieron imitarlos sin éxito, pero al final y como decía la canción del Badabadun… ”Más vale un huerfanito con los libros en la mano, que 1500 peras bacilando por serrano”.

Perola. Perolo, perol, recipiente metálico en forma de ensaladera con dos asas, de color gris que contenía el primer plato, no era apreciado desde las ventanas del patio ya que se suponía algún tipo de potaje de primero por lo que la incertidumbre de su contenido se mantenía hasta el momento de entrar,  el primero observaba su contenido y era transmitido a la velocidad de la luz hasta el ultimo de la fila.  También, cabeza de considerables dimensiones.

Petaca. Putada, de grado máximo si te la realizaban el mismo día del cambio de sabanas y si estas resultaban rotas.  Con el tiempo las olías a la legua, si posteriormente al Infanta ibas a la mili, GC, policía o similar, era difícil picar.

PGC. Siglas de los coches del Parque de la Guardia Civil, que cuando eran vistos por los huérfanos le daban un nuevo significado “Pocos Garbanzos Comemos”.

Pinche,  (Homus cocinus), homínido procedente en su mayoría de regiones castellanas, encargados de trabajos de cocina y de repartir y retirar cafeteras, perolas, placas y demás recipientes. También se encargaban de repartir la merienda en la ventana intermedia entre ambos comedores. Solo hacia falta que no te metieses con ellos, para que te diesen un poco de trato de favor (bandeja en mejor postura para ti, doble de chocolate, dos quesitos, etc.) Mi homenaje a todos ellos, resumidos en un mote (siento no recordar el nombre), “Gracias por todo Mortadelo”.

Pinos. Lugar situado a una  hora (quizás mas) andando del Infanta, en el pinar de Chamartín y al que éramos conducidos cual rebaño borreguil algunos fines de semana para nuestro esparcimiento y diversión.

Piloto.  Bombilla cubierta por un plástico de color verde, colocado en la parte derecha superior de los pasillos de los pisos de mayores y en la izquierda en los pisos de los pequeños, que tenia como fin dar orientación en la oscuridad. La mayor parte de su vida la pasaban fundidas.

Pínfano.  Huérfano

Pinreles: Manos de piernas con dedos cortos e inservibles, cubiertos por el “tachín” y con olor a queso de cabrales, empleados para caminar en fila, correr por el “campo de abajo”, escapar de los “queos” y dar patadas al balón.

Piscina. Construcción rectangular con una profundidad oscilante entre un metro y dos (aprox), llena de agua y que siempre la harían cubierta el año que viene.  También instrumento de amenaza  arbitral e intentar conseguir que fueran un poco mas caseros al grito de “Arbitro, que tenemos piscina”.

Pitraco: Alimento indigerible guisado con partes cárnicas grasientas de bueyes envejecidos y acompañado de patatas salseras en cuadradillo, que era abandonado en las bandejas de reparto por los comensales menos hambrientos.

Pizarra, Encerado de aproximadamente 3 metros de largo por uno y medio de alto, en el que algunos profesores escribían con letras dignas de imprenta, otros dibujaban obras maestras y efímeras con tizas de colores y otros garateaban con signos algebraicos ininteligibles para algunos.  El Perchas, solía perderse entre sus fórmulas.  Javier (el matraco) rellenaba una y otra vez la pizarra y como tenia alergia, los que solíamos hablar, a borrar.  El año pasado lo vimos en León jugando al billar y tenían un tipo de borrador de aproximadamente ½ metro para limpiar la mesa de pelusa que de haberlo tenido en el Infanta con dos pasadas hubiésemos dejado la pizarra como los chorros del oro.

Placa. Recipiente metálico, de forma elíptica con dos asas de color gris y que contenía el segundo plato y en ocasiones el primero, al contrario que la perola, dejaba ver claramente su contenido y dependiendo de su colocación en la mesa, eran repartidos los manjares que traía. En caso de disputa, se echaba a dedos.  Las placas, con mucha frecuencia, viajaban por varias mesas hasta ser vaciadas, incluso en los viajes de retorno, eran cogidas vaciadas y vueltas a poner en el carro.

Plantón. Situación comúnmente no buscada por el huérfano y que consiste en pasarse varias horas de pie en situación inmóvil y preferiblemente en los pisos, patio central, etc. Con la que se pretendía encontrar al culpable de una acción o simplemente como castigo colectivo.  Rara vez se conseguía que alguien confesara o que alguien delatara (“ley del silencio”) o que sirvieran para algo dichos plantones.

Plaaaaato, plaaaato.  Grito unánime en el comedor cuando se rompía un plato, o se caía algo que hiciera estruendo, como una perola o una placa.

Plátano. Fruta procedente de Canarias en forma de cilindro curvado y en muchas ocasiones punto de comparación con el aparato reproductor masculino. Corría una leyenda en el Infanta (con todo mi respeto a las chicas del Juncarejo) que decía que en Valdemoro, a las huérfanas les servían el plátano en rodajas, supongo que para contrarrestar a nuestras natillas o simplemente como producto de nuestra mente calenturienta. No era frecuente que nos tocase de postre.

Podrido, adjetivo calificativo que indicaba el estado nauseabundo en que tenía los intestinos un sujeto en cuestión. Al igual que “peío” siempre acompañado por “tas”  y siempre era precedido por este y con alguna exclamación intermedia, ejemplo “tas peío…….¡joder!….. tas podrido”.  El tiempo que transcurría entre el primer tas y el segundo, dependía como en las tormentas y la relación entre el rayo, el trueno y la distancia de la tormenta, llegando a ser casi inmediatas si estábamos próximos al “sujeto”.

Pole (F1).  Sin traducción en aquella época, pero podría aplicarse a los privilegiados que llegaban los primeros a los baños después del desayuno y se encontraban la zona limpia (F1), y podían ejecutar la evacuación con tranquilidad y sin problemas añadidos.

Politburó. Castigo que nos infringían los inspectores que consistía en, después de cenar y mientras el resto de los huerfanitos se acostaban, el castigado permanecía a la puerta de la habitación del inspector hasta ser redimido. Su duración oscilaba en función del grado de mala leche del inspector de turno. Normalmente, después de cenar ellos, de tomarse unas copas o de dar una vuelta por el barrio, regresaban a su habitación y te decían que te acostases o no.

Porra. Apuesta múltiple para acertar el resultado de un partido de futbol, la moneda de cambio habitual eran los paquetes de galletas del desayuno, aunque en ocasiones se movía dinero.  También churro de gran grosor y que los domingos venían a ofrecernos o íbamos a buscarlos a la churrería que había próxima al Infanta. Hoy en día, las hacen en todos los lados incluso con crema o chocolate, el que escribe, no ha vuelto a probar nada igual a aquellas porras.

Perhigos, unidad de media muy utilizada por el Señor Aller (Perchas) para demostrarnos constantemente que la suma de dos unidades de medida distintas es imposible, es decir, si tenemos 3 peras y 4 higos y los sumamos, nunca tendremos 7 perhigos.  Hoy con los cruces e injertos que existen, lo tendría más difícil de explicar.

Primario, (Homus basicus), homínido antecesor del Homus empalmadus, en su fase pueril y sin derecho a nada. Por la selección de las especies, si pertenecías a esta o bien tenias un hermano mayor, una inteligencia sobrenatural o eras muy rápido corriendo o sino los capones, collejas y similares estaban garantizados.  Con frecuencia, en los rudos inviernos, solía ser visto por el patio central con dos “velas” colgando de las narices. Especialistas en ir vestidos desaliñados y despeinados, especialmente los años siguientes a  abandonar la Pepa.

Principal, puerta.  Puerta de entrada a la parte docente del colegio, dirección, clases, comedores, bibliotecas etc. En ocasiones y según para que curso, lugar prohibido a determinadas horas, para otros, lugar de reunión o de cita.   Flanqueada por dos palmeras datileras (Phoenix dactylifera), que cuando estaban maduros eran un buen tentempié.  La gran mayoría de los huérfanos, tenemos como mínimo una foto en ella.   Siempre asociada al Señor Puertas.

Puertas, Señor. Bedel del Infanta durante muchos años, encargado de atender a los visitantes, recadero de profesores y dirección, receptor del correo de todo el colegio y un sin fin de tareas propias y no tan propias de su puesto, siempre desarrolladas con diligencia, en raras ocasiones se le ha visto de mal humor y siempre dispuesto a ayudar a los huérfanos, si le caías bien, te daba el correo antes de ser repartido en el comedor. Era raro el huerfano que no conocía por su nombre o región de procedencia.  Por cierto, se apellidada, Puertas. El colegio le concedió la medalla al trabajo.

Queo. Voz de aviso, especialmente utilizada cuando se avistaba a un profesor, inspector o similar mientras se estaba realizando alguna actividad gratificante para los huérfanos y de mal gusto o poco edificante para los primeros, ejemplos varios, fumar, peleas de bolas de papel en clase, reuniones clandestinas en los dormitorios, fugas, etc.

Quinito. Nombre dado al bar que regentaba un ilustre huérfano y que tenía múltiples sinónimos, Judas, Iscariote, Judío, etc.  Elaborador de bocadillos memorables (morcilla de arroz, chistorra, mejillones etc.) capaz de hacer de un chusco + una tortilla francesa + un pimiento, un manjar exquisito.  Quizás el huérfano mas conocido de todos los habidos.

Reserva. Pago que se hacia adicional al billete que costeaba el Infanta (en Navidad y verano) y que servía para tener asignado un asiento en el tren. Se abonaba a la hora de sacar el billete, por lo que con anterioridad nos enviaban de casa el oportuno dinero (30/35 ptas.).  Existían tres posibles situaciones:

  • Reserva utilizada, Pagabas y disfrutabas de tu asiento todo el trayecto que podía oscilar entre las 6 a 10 horas.
  • Reserva no sacada, Situación muy común, especialmente si te llega el dinero con mucha antelación a sacar el billete, te lo “fumabas” literalmente y luego debías buscarte la vida en el viaje.  En alguna ocasión y si no había muchas maletas, se podía dormir en la parte superior de la puerta.
  • Reserva cedida “voluntariamente” Cuando éramos mayores, llevábamos a pequeños a nuestro cargo, pequeños, que no habían leído este diccionario y no sabían lo que era una reserva o no se lo podían permitir. Si tenias asiento  y veías a un chaval de 8 años en el pasillo, le decías “anda siéntate un poco y descansa”, la ultima vez que lo hice, el guaje despertó en Oviedo.

También había la posibilidad de sacar litera, pero eso estaba al alcance de pocos y era mas frecuente en los viajes de regreso al Infanta.

Rebobinar. (REW) Teóricamente acción de mover hacia atrás una cinta grabada. Primera función que se estropeaba de los radiocasetes y que había que sustituir con un bolígrafo bic y girando la cinta en el aire mediante acompasados movimientos, era frecuente vernos en esa situación en las salas de estudio. Con la practica hasta eras capaz de parar en las proximidades de la canción que buscabas. Con los años se fue mutando a la misma función pero en videos.

Ropero. Cuarto donde se entregaba la ropa nueva, se cambiaba la usada o si te quedaba pequeña. Similar al Corte Ingles, pero no podías elegir colores (salvo enchufe) y la talla era a ojímetro. Regentado en mis tiempos por el Subteniente La Asunción.

Rosario de la aurora: Primaveral procesión madrugadora alrededor del edificio antiguo, tras una cruz y dos velas, cantando salves a María, con la esperanza de que el rosario retrasara el encuentro ese día con los pupitres.

Salve. Canticos (más o menos afinados) que realizábamos todos los días de mayo sobre las 18:00 horas.  Las madres que residían en el Infanta, no se perdían uno desde sus ventanas.

El 13 de mayo la Virgen María,
bajo de los cielos a coba de Iría.
Ave, Ave, Ave María (2).
A tres pastorcitos la Madre de Dios…..

Salve mariana: Oración desentonada las tardes de mayo en el jardín para homenajear a la Madre de Dios, con el “padre” a la cabeza, las jaculatorias en el aire y las flautas elaboradas con hojas dobladas de aligustre acompañando la ceremonia.

Sábado eucarístico: Obligatoria reunión sabatina de feligreses internos para exponer el Santísimo en la capilla antes de cenar, entre incienso, tantumergos y pangelinguas, con el maestro de ceremonia encasullado en capa pluvial.

Señora. Mujer de mediana edad en su mayoría madres de huérfanos y encargadas de la retirada de los cubiertos de las mesas y posterior lavado.  Siempre con un trato agradable para los huérfanos.  También trabajaban en la enfermería y en el costurero (ambas definidas en este diccionario).  Con todo mi cariño y respeto hacia  todas ellas.

Sello,  palmada cariñosa o no que unos a otros nos dábamos en la frente

Silbato.  Instrumento musical metálico, usado por los inspectores para provocar fisuras en el cráneo de los alumnos y en algunas ocasiones perforaciones de tímpano.  Algunos te solían despertar con su “grato” sonar.

Tabaco. Artículo comercializado principalmente por la Señora Puertas, en constante estado de búsqueda y captura, que nunca podías consumir en su totalidad ya que se solía compartir con los amigos. Importante marcador del status del huérfano, con los siguientes valores en la escala huérfano:

  • Nº0-Caladas/pitillos de gorroneo, no importa marca de tabaco, grado paupérrimo
  • Nº1– Celtas cortos, con mas autonomía que el  Nº0, grado mínimo en la escala.
  • Nº2– Peninsulares, mas largos y de mayor coste que el celtas que se accedía a el cuando se veían brotes verdes en nuestra economía.
  • Nº3– Celtas con boquilla, aquí comenzaba la clase media de los huérfanos, comienzan los lujos y la posibilidad de consumir el cigarrillo casi en su totalidad y rozando la boquilla.
  • Nº4 – Ducados, corazón de la clase media, con visión de media alta. Comienzan los lujos.
  • Nº5– Fortuna, clase media alta aunque algunos prefiriéramos no salir del Nº4.
  • Nº6- Winston, Malboro, etc.  Jet set, solo al alcance de unos privilegiados, especialmente compuesto por externos, mediopensionistas y/o huérfanos que acaban de recibir un giro.

Un huérfano, podía pasar en un plazo de horas, del nivel 0 al 6 y viceversa

Tablas. Más que sobrios, tristes ejercicios de gimnasia sueca que el Tte. Coronel Espinazo impartía y dirigía en la galería del patio central en la que se encontraba el foso de arena. “Y uno, dos, tres y cuatro”. “Y uno, dos, uno, dos” ¿El antecedente más primitivo del aerobic? Lo mismo éramos unos modernos y Espinazo un profeta.

Tachin.  Dícese del calcetín de los huérfanos, que lleva más de cinco días de servicio, que es capaz de permanecer pegado a la pared y de olor nauseabundo, en su mayoría, de color negro. En las estaciones frías, pasaban más desapercibidos y podrían durar algún día más. En las estaciones más cálidas incluso llegaban a estar húmedos…(Por Dios que peste).

Tanques. Zapatos de la marca Segarra, con herraduras en la puntera y en el tacón, con una suela de cuero de las que ya no se ven, de casi 1 cm de grosor. Los guardias del parque de automovilismo venían a vestuarios del Infanta a comprarlos (no serían tan malos…). Eran duros, especialmente para los piececillos de los más pequeños. De jugar al balón y tirarnos al suelo para jugar a las bolas y a las carreras de chapas en la arena del patio central, ¡les hacíamos agujeros en las punteras…! Pero no había problema: el zapatero del Infanta,  nos ponía un remiendo de cuero en esa puntera, lo tintaba, lo abrillantaba…, y a seguir con los mismos zapatos hasta el curso siguiente, porque aunque te creciera el pie no te cambiarían los zapatos, seguirían siendo los mismos pero después de haberlos pasado por la horma

Tapa de wáter. Sin traducción en el Infanta (no existían), se solían ver en periodos de vacaciones o salidas al exterior.  Una vez dejado el Infanta, no sabias como usarla y debías levantarla para sentarte y sentirte cómodo y evitar esa sensación de que no te entraría el culo en el wáter.  La vuelta a la normalidad (a usarla) es directamente proporcional al tiempo pasado en el Infanta.  Hoy en día, si no la usas te da la sensación de caer por la taza abajo.

Tapia.  Muro de unos 3 metros de alto por 1000 de longitud, que rodeaba el Infanta y que a pesar de que muchos opinen lo contrario, tenía como fin evitar que las niñas del vecindario entraran a por los huérfanos.  Los huérfanos teníamos una salida habitual y única oficial, por la garita y dos “alternativas” o de “emergencia”, una situada sobre la caseta que existía entre los campos de baloncesto, utilizada para la recogida de balones y la más habitual en festivos (de retorno) la que se encontraba entre las pistas de tenis.

Taquilla. Armario ropero muy peculiar, de amplia capacidad a principios de trimestre, ropa planchada y doblada y de escasa al final, bolas de ropa mezcladas con la poca doblada y limpia.  En ocasiones, se utilizaban todos los huecos para meter a presión la ropa, que en ocasiones y  por emergencia tenias que volver a ponerte, si era una camisa, entre las arrugas que tenia y el olor peculiar a “tachines”, te hacia pasar un día un poco “estresado” especialmente al ver a los externos, recién lavados, peinados a raya y oliendo a colonia. A finales del trimestre, se utilizaba como alternativa el almacenar la ropa sucia en la maleta que guardábamos en un altillo que había sobre las taquillas.

Tarro. Denominación clara para los de cabeza amplia, enorme o desproporcionada.  Sinónimo de perola, perolo, perol. En memoria de mí querido compañero AVB (+).

Teléfono. Aparato de color negro, con rueda con números, similar al utilizado por Gila, ubicado en el ala izquierda, al lado de los baños y que tenias pocas oportunidades de usarlo, si acaso, algún sábado previa cita con tus familiares.

Tintorería. Como es de suponer, en aquella época no teníamos ni la tan famosa lavadora que hoy tienen los universitarios y que ha llegado a salir en las noticias y foros de internet e incluso internacionalmente, pero teníamos nuestro propio sistema de lavado y que podría dividir en estos cuatro tipos:

  • Lavado profesional, aquel que se realizaba en las duchas o lavabos y para los que se utilizaba detergente tipo Ariel o similar e incluso se frotaba con cepillo de la ropa, el secado artesano colgado de la propia ducha o en los radiadores, le daba a la ropa un apresto especial y aroma a herrumbre difícil de quitar.
  • Lavado semiautomático, prácticamente como el anterior, pero sustituyendo el detergente por el jabón que nos daban mensualmente o champú o gel de baño. Quizás no quedaba tan limpio como el anterior, pero oler, olía mejor aun teniendo el mismo sistema de secado.
  • Lavado ecológico, igual a los anteriores, pero sin jabón ni sucedáneos, prácticamente era una pérdida de tiempo, porque a los olores que ya tenía la prenda se le sumaban los del secado quedando en ocasiones peor que al principio.
  • Lavado en seco, muy utilizado con frecuencia y que consistía en guardar en la taquilla la ropa y esperar, cuando la necesitábamos, no teníamos tiempo de lavarla, la acercábamos a la nariz y comprobábamos que “no huele tan mal”, craso error, la estancia en la taquilla aletargaba el olor, pero nada más salir del piso y como bomba de relojería volvía ese olor tan familiar a sobaquera, pies o lo que fuese, acentuado con otro de humedad.

Las principales prendas de este tipo de lavados eran:

  • Ropa de fuera del Infanta y que no queríamos que “se perdiese” en la lavandería.
  • Ropa sin marcar.
  • Tachines por habernos quedado sin ellos para enviar a lavar.
  • Calzoncillos por el mismo motivo del anterior o por la vergüenza de entregarlos en semejante estado a Don Jesus.

Tocino . Aspecto blanquecino que tenía la piel de las plantas de los pies cuando en el hipódromo por las noches Salvador Solórzano pasaba revista de pinreles obligándote a lavártelos, no sin antes haberles dado un azote con el cinturón.

Tompitos. Dícese de los grabieles o garbanzos de pequeño tamaño que una vez cocidos permanecen duros, pero que se deben comer para mantenerse en forma proteínica. Se pueden acompañar con cualquier cosa que se pegue al riñón. A la vista de los “trompitos” cantábamos aquella cancioncilla de :”No existe tía más guarra, que la patrona mía, nos pone por judías, bolitas de alcanfor. Y de segundo plato mosquitos trompeteros, que saltan en el plato, al compás del cucharón”.

Trampolín. Dispositivo elástico de madera dispuesto en plano inclinado a una determinada distancia del plinto, potro o caballo para impulsar la ejecución de un salto sencillo o acrobático sobre ellos o, en su defecto, un aparatoso y, en ocasiones, artístico batacazo jaleado por el personal. De todo había.
Variante. Dispositivo de selección de inspiración espartana. En Esparta, el monte Taigeto. En el Infanta…el trampolín.

Truxas: Bañadores para tapar las impúdicas partes, pero se fabricaron con un mal elástico, que acababa siempre roto y enseñando los huevos en la piscina.

Vía Crucis: Camino de la Cruz formado por catorce estaciones seguidas paso a paso los viernes cuaresmales, entre genuflexiones y cantos petitorios de perdón a Dios para que redimiera con su muerte al pueblo pecador.

Viento. ¿Qué es el viento?…las orejas de XXXXX en movimiento. Solía aplicarse a la mayoría de colegiales (huérfanos/externos) que tenían las orejas separadas en demasía de la cabeza. Casi todos los cursos tenían una o varias víctimas de esta rima. Con cariño a mi amigo Pacheco (la Osa).

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59 respuestas a Diccionario Huérfano-Español

  1. alfredodiazdiaz dijo:

    pava colilla que quedaba del cigarro y que en una ocasion mi amigo y compañero de clase juan ramon castanedo tuvo el valor de pedirle al profesor de fisica don gerardo recasens monterola mientras nos daba la clase y que el profe reacciono muy bien diciendole que era muy pequeño para fumar

  2. alfredodiazdiaz dijo:

    visita al dentista los martes por la mañana en una ocasion habia pasado la noche en vela por la maldita muela ya llevaba unos dias molestandome total que llego el martes y me fui para alli habia cola seriamos 6 o 7 alumnos de repente llega la hija del carrigan don manuel DEP y sale el dentista se parecia mucho al antiguo actor antonio carisa con su bigote y la manda pasar primero nadie queria pasar primero total que al cuarto de hora sale tan fresca como si nada pasa el siguiente sale llorando entro yo lo mismo y yo llegue a la conclusion que aquel hombre no nos ponia anestesia o nuestra dosis de morfina se la puso a la hija de don manuel porque el dolor era insoportable luego te daba unos polvos rosas para enjuagarte y a jugar como decia joaquin prat luego saque muelas en oviedo y no me entere

  3. alfredodiazdiaz dijo:

    exactamente perdonar mis faltas de ortografia se llamaba adriana y el hijo se cayo del 4 piso de primaria despues de cenar mientras se esperaba que habrieran los pisos para ir a dormir me gusta que me corrijas porque la memoria va fallando nunca le guarde rencorpor eso DEP y me alegro mucho que ramirez haya salido adelante el es de granada tenia una hermana mayor en baldemoro el era 2 o 3 años mas pequeño que yo un abrazo juan tu y merino haceis una labor estupenda con esta pagina que habeis creado sin vosotros todos estos buenisimos recuerdos se perderian

  4. alfredodiazdiaz dijo:

    piscina club estella centro privado que estaba en los pinos y que solo unos pocos con dinero podian ir tenian trampolines grandes ya desaparecida creo que pasa la m30

  5. alfredodiazdiaz dijo:

    banda del niño cuadrilla macarril que merodeaba por el parque berlin y que tenian aterrorizados a hurfanos y demas transeuntes de los años 60 hasta que los mayores del infanta como torres sanguino e isidro caballero trapero y otros acabaron con ellos

  6. alfredodiazdiaz dijo:

    yo por desgracia siempre era asiduo de la enfermeria en una ocasion me tenian que hacer un analisis de sangre y subio a la enfermeria un chico mayor para llevarme al hospital generalisimo que era el que nos pertenecia a los del infanta entonces el chico que no recuerdo su nombre me dijo vistete de prisa que esta el chofer abajo para llevarnos asi lo hice y nos fuimos en unas 2 horas estabamos de regreso pero al llegar a la enfermeria la señora ramirez que estaba alli al cuidado de los enfermos me hecho una bronca de muy señor mio por haber marchado sin hacer la cama me llamo de todo menos bonito creo que se excedio ya que yo tenia unos 12 años o menos no era para tanto hice la cama porque ella no la hizo no le guardo rencor luego me entere que su hijo se cayo por las escaleras y lo pasaron muy mal lo siento mucho y si viven les mando un beso y un abrazo

    • Alfredo, recuerdo perfectamente a la Señora Adriana, madre de mi compañero de curso Jose Gabriel Ramírez Fernandez, ella creo que ya fallecida y el anda por los Madriles, se recuperó de la caída y no le quedaron secuelas, pero recuerdo que pudo haber sido mortal, creo que fue del 4º piso de pequeños por el hueco de la escalera.
      Siempre he tenido un buen recuerdo de ella aunque supongo que días malos los tenemos todos.
      Un abrazo paisano.

  7. alfredodiazdiaz dijo:

    don cayetano personaje bajito de traje oscuro rayado tipo mafioso años 20 que cuando ibas por la mañana a verlo a la enfermeria te hechava de alli diciendo que no tenias nada a correr siempre estaba con un ducados en la boca te ponia el termometro en la cama y te caia toda la ceniza en la sabana haber quien era el guapo que le decia algo

    • Fausto dijo:

      La verdad es que podría responder a la definición de macho ibérico: dícese de ese personaje generalmente bajito y con bigote que está siempre de mala hostia (porque piensa que no folla lo suficiente).
      Bueno, bromas aparte, tengo de él un recuerdo dual: muy malo de cuando era pequeño y nos ponían a todos en fila con el brazo al aire para vacunarnos y el buen recuerdo de que cuando estudié enfermería él fue mi primer maestro y aprendí muchas cosas de él.

  8. alfredodiazdiaz dijo:

    pasteleria zabala lugar que estaba saltando la tapia donde las canchas de tenis y que la pared ya tenia los agujeros hachos para subir los que eramos muy pequeños alli comprabamos una milhoja para 4 nos chupabamos hasta los dedos que teniamos manchados de ladrillo de subir la pared

  9. alfredodiazdiaz dijo:

    me acuerdo en clases de religion el padre esteban iba preguntando a los alumnos de donde eran unos decian de salamanca el padre contestaba alli estado 5 años luego otro de donde eres de asturias como es mi caso alli he estado 7 años asi sucesivamente al final sumabas los años y salian 120 años yo soy alfredo diaz diaz

  10. alfredo diaz diaz dijo:

    morera hoja silvestre de los arboles que habia en abundancia por el poli donde en Semana Santa los huerfanos con pocos recursos economicos cogiamos grandes cantidades para llevar de noche a la habitacion a nuestro criadero particular de gusanos de seda JUAN RAMON CASTANEDO GONZALEZ y un servidor llegemos a tener mas de 300 cada uno una verdadera guarrada cosas que se hacian en semana santa no pagaban las vacaciones todo dentro de una caja de zapatos

  11. Anónimo dijo:

    morera hoja silvestre de los arboles que habia en abundancia por el poli donde en Semana Santa los huerfanos con pocos recursos economicos cogiamos grandes cantidades para llevar de noche a la habitacion a nuestro criadero particular de gusanos de seda JUAN RAMON CASTANEDO GONZALEZ y un servidor llegemos a tener mas de 300 cada uno una verdadera guarrada cosas que se hacian en semana santa no pagaban las vacaciones todo dentro de una caja de zapatos

  12. BIBI,La: Chica que frecuentaba la sala de cine del barrio, amiga de hacer “favores” a los vecinos, entre los que se encontraban los inquilinos del Infanta. Era desagradable de ver, tenía la boca torcida por lo que no hablaba del todo bien, pero era útil para quitar lastre.

  13. Fausto dijo:

    Pegote:mentira, fantasía. Cuando alguien nos contaba algo que claramente no era cierto, o bien se veía demasiado fantasioso decíamos: ¡Toma pegote! o bien ¡vaya pegote! al mismo tiempo que hacíamos ademán de limpiarnos un ojo como si nos acabaran de lanzar una tarta de merengue a la cara. De ahí deriva lo de Monseñor Pegotini atribuido al Padre Esteban.

    • César Díaz dijo:

      Efectivamente, Fausto. “Monseñor Pegotini” provenía de los “pegotes” que “se tiraba” el Padre Esteban. La simulación de limpiarse el ojo iba acompañada con el agitar seco y desdeñoso de la mano para desprender de los dedos los restos del “pegote”.

  14. Jesús González Martín dijo:

    Tompitos: Dicese de los grabieles o garbanzos de pequeño tamaño que una vez cocidos permanecen duros, pero que se deben comer para mantenerse en forma proteinica. Se pueden acompañar con cualquier cosa que se pegue al riñon.

    • a dijo:

      Y a la vista de los “trompitos” cantábamos aquella cancioncilla de :”No existe tía mas guarra, que la patrona mía, nos pone por judías, bolitas de alcanfor. Y de segundo plato mosquitos trompeteros, que saltan en el plato, al compás del cucharón”.

  15. Lucho el Gato dijo:

    CHAPAS, EL
    Comandante del Cuerpo. Profesor de gimnasia, especialmente con los aparatos:
    Caballo-Potro-Plinton, de aquellos que nos hacían perder el miedo.
    Un tipo estirado y antipático, al que los mayores pusieron “el Chapas” por la enormidad de diplomas militares que exhibía con impudicia arrogante, llenando el uniforme, como un general de la Corea comunista. ¡Pobre esposa si tenía que sacarles brillo!
    En mi opinión, un tipo que necesitaba reafirmarse por su profundo complejo de imbécil, ojala hubiera estado en una academia militar de profesionales, tal vez le hubieran bajado lo humos.

  16. Lucho el Gato dijo:

    ¡¡ NATILLAS !! Mi gran alegría del comedor los viernes -creo recordar-. Aparecían en una fuente de aluminio ovalada y llena de golpes, con una costra del hervor y un abundante espolvoreado de canela que, para mi, era una delicia. Aunque el alumno mayor que presidía la mesa hacía unos cortes a lo largo de la bandeja, para repartirlas con justicia, todos metíamos cuchara con desesperación, hasta pulir la bandeja. Yo solía pillar lo que quedaba, porque era un canijo.
    En una ocasión me llegó la bandeja incólume; nadie había metido cuchara. Cuando me dispuse a pillar hasta ponerme ciego, un compañero me dijo; ” Déjalas que han escupido encima”.
    Ese día aprendí que nadie regala nada, y que si lo hacen, hay que mirarlo dos veces.

  17. Lucho el Gato dijo:

    JOHNNIE Y YIYO:
    Los zipi y zape que yo conocí. Dos gemelos medio rubios hijos de un Tecol del Cuerpo y de una sra. muy guapa; vivíamos todos en calle Sotomayor, al lado de la Don. Gral.
    Eran dos críos muy pendencieros y gamberros que hacían toda clase de tropelías; un día los vimos en la leñera, donde almacenaban las sanglas y coches para las subastas. Se dedicaban a romper los cristales de los coches y los faros de las motos con leños; unos cabrones, vamos.
    Un día Yiyo se metió conmigo y uno de mis hermanos le dijo; “Como te metas con mi hermano te inflo a ostias, ¿te has enterado?” y a mi me dijo; ” …Y tu, pequeñajo, a este ni lo mires”
    Y el Yiyo, a partir de entonces, me evitaba, vamos que cambiaba de camino; un mierdecilla.

  18. Lucho el Gato dijo:

    MORGAN: Así llamaba el jefe del Taller al director D. Manuel, a sus espaldas, naturalmente.
    Lo sé porque mi hermano fue desterrado a talleres y llegó a delineante, una profesión del siglo XX que la tecnología exterminó. ¡Cómo ha cambiado el mundo!

  19. Jesús Escobar dijo:

    Que currado!!! Que recuerdos. Un abrazo o todos los del pinfan

  20. juan moreno llado dijo:

    Ya lo conté en otro apartado, cuando habia motivo de protesta por alguna caua la palabra era FUNEBRE, FUNEBRE, así con un poco de musiquilla en un lado del comedor y luego en el otro, dependiendo de que lado estaba el inspector y ese cantico LOS JODIA, si te pillaban ya sabes 4 domingossin salir.

  21. molina salamanca dijo:

    sello: palmada cariñosa o no que unos a otros nos dabamos en la frente

  22. Fausto dijo:

    Palomo, palomino: palabras que a finales de los 60 se usaban indistintamente con el mismo significado que “pardillo” y que pienso que a mediados de los 70 ya no existían en el léxico del Infanta, aunque un compañero de clase lo mantuviese como mote mientras estuvo con nosotros.

  23. César Díaz dijo:

    “Fase del gato”. Denominación formulada por el Tte. Coronel Espinazo a cuatro formas correlativas y de progresiva dificultad de salto de plinto. Cada fase podía provocar una caída o colisión con el plinto directamente proporcional a su dificultad ¿Por qué de todos los felinos se escogió el gato y no, por ejemplo, el tigre? ¿Para no confundir?

    “Exhibición.” Puesta en escena de variedad de números coreográficos-gimnásticos desarrollados en el patio central por los alumnos del colegio. Ataviados, “fashion look”, con cuasi-mallas y camisetas de tirantes blancas, ejecutaban sincronizadamente tablas de ejercicios (ver tablas) y saltos de plinto, potro y caballo. Estética escénica de época, hoy “vintage”.

    “Tablas”. Más que sobrios, tristes ejercicios de gimnasia sueca que el Tte. Coronel Espinazo impartía y dirigía en la galería del patio central en la que se encontraba el foso de arena. “Y uno, dos, tres y cuatro”. “Y uno, dos, uno, dos” ¿El antecedente más primitivo del aerobic? Lo mismo eramos unos modernos y Espinazo un profeta.

    “Colchoneta”. Colchón delegado, áspero y cochambroso que hacia las delicias de los alumnos cuando no estaba el profesor y, cuándo estaba, las risas que provocaban las caídas y demás siniestros.
    .
    Variante. Parque de atracciones de parásitos, ácaros y demás microrganismos.

    “Trampolín”. Dispositivo elástico de madera dispuesto en plano inclinado a una determinada distancia del plinto, potro o caballo para impulsar la ejecución de un salto sencillo o acrobático sobre ellos o, en su defecto, un aparatoso y, en ocasiones, artístico batacazo jaleado por el personal. De todo había.

    Variante. Dispositivo de selección de inspiración espartana. En Esparta, el monte Taigeto. En el Infanta…el trampolín.

    Variante de “Pera”. Homenaje a Onan

    • Miguel Angel Barroso Lanza. dijo:

      GUSA. Dícese del descomunal hambre padecido por el sufrido huérfano entre comida y comida. Existian varias fases de esa gusa que iban de menor a mayor.
      Fase menor: Continua y perpetua sensación durante las 24 horas del día, que comenzaba inmediatamente despues de las correspondientes comidas.
      Fase media: La sentida despues de las frugales meriendas de pan con chocolate “chobil” o una manzana y,
      Fase superlativa: Inmediatamente despues de las duchas de miércoles y sábados, cuando ibamos a jugarnos las croquetas al campo de abajo y nos martilleaba el estómago hasta la hora de la cena.

  24. César Díaz dijo:

    “Apuntar” Acción de delatar con que el profesor o inspector mandataba o apoderaba a un alumno de clase para que en su ausencia anotara en la pizarra el nombre y/o apellido de aquel alumno que no guardara silencio o el orden debido. Menudo marrón.

    “Cruz” Símbolo matemático que anotado en la pizarra junto al nombre y/o apellido de un alumno en ella apuntado (ver “Apuntar”) significaba agravante o reiteración. O lo que es lo mismo, “se te va a caer el pelo”.

    Variante. Símbolo imaginariamente trazado en el aire con la mano extendida cuyo significado era “te voy a fostiar” (ver “Fostiar”) o también “R.I.P”.

    Fostiar. Acción con el mismo significado fonético que sin la letra “f”.

    Molde. Colleja aplicada juntando los dedos de la mano y desplegando el pulgar para adoptar la palma una forma cóncava que ajustara exactamente sobre la nuca del alumno provocando un sonido hueco o hermético. El momento óptimo para dispensar el molde se producía inmediatamente después de pasar por las manos del “Apache” (Ver” Apache”)

  25. César Díaz dijo:

    Se puede advertir en esta página que la voz “Bocadillo” tiene dos variantes que coinciden en la acción, bofetada, y discrepan en su dosificación -dos o cuatro-, su dirección- reversible o no- y en la autoría de su denominación –profesor Manuel Martínez o inspector Celestino-.

    Aunque no guardo recuerdos precisos del inspector Celestino, sí conservo algunos del profesor Martínez, que me dio clase en segundo de primaria, curso 1967-68, en primero de bachiller, curso 1969-70 y en “segundo” de primero de bachiller, curso 1970-71. Fue en el curso 1969-70 en el que ubico el recuerdo de ver por primera vez a Manuel Martínez ejecutar la modalidad cuádruple y reversible y denominarlo “Bocadillo”. A parte de la “chicha”, Martínez le echaba sentimiento al “Bocadillo”, un ingrediente que lo especiaba. A mí, en concreto, nunca me lo administro, si bien me lo ofertó como alternativa a un “porrón pon pon” (Ver “frases” del blog). Tenía sus días, aquel despachaba a la carta.

    Ignoro si la técnica de Celestino fue originaria del “Bocadillo” y, por tanto, si la modalidad de Martínez fue una variedad evolutiva de aquella ¿versión 2.0? o si la psicomotricidad gruesa de Celestino no estaba suficientemente entrenada para ejecutar una acción de sincronización compleja y tuvo que simplificarla, en cuyo caso Martínez hubiese sido su autor originario.

    Tal vez otros colaboradores del blog puedan ayudar a resolver quién de ellos, o cuál otro, instituyó el “Bocadillo”, independientemente de su modalidad o variante, en el orden consuetudinario punitivo de aquellos tiempos.

    • Fausto dijo:

      Pienso que el inventor del “bocadillo” fue Martinez, porque Celestino todavía no había llegado al colegio en esa época, a mí tampoco me tocó nunca, pero recuerdo perfectamente ofrecerlo “a la carta” como alternativa al porrompompero en el curso 70-71 que nos dio clase de geografía en 1º de bachiller

  26. Fausto dijo:

    Escobilla: artilugio inexistente en el Infanta y que cuando salías fuera y lo veías no sabías para que coño valía, al tiempo que cuando usabas un wc fuera del Infanta te preguntabas como conseguían los demás dejarlo limpio después de usarlo mientras que tú lo dejabas todo ciscado.

  27. Fco. Javier Martín Muniz dijo:

    El sr. Puertas creo que se llamaba Eugenio.
    Un abrazo para todos.

  28. Paco dijo:

    Y de los “tachínes” que?? cuando en la labanderia te tocaban los que te tocaban, fueran tuyos ó no. ¡Que tiempos¡

  29. Rafael Torrijos Hernández dijo:

    Peladilla
    Piedrusco de gran tamaño que pesaba varios kilos, que en el estudio de bachiller servía para castigar a los que hablaban. El castigo consistía en tenerla en las manos durante un tiempo que podría ser más o menos largo, dependiendo de lo que el Inspector Angel (El chulo) considerase, ya que fué este el que lo utilizaba y bautizo con ese nombre..

  30. Rafael Torrijos Hernández dijo:

    Arca
    El autobús que traía por las mañanas a profesores, alumnos externos y algún guardía o paisano que trabajaba en el colegio, También hacía otros servicios de traslado al equipo de futbol o grupos de huerfanos para asistir a algún evento. Durante mi época se cambio pasando de uno con morro a uno chato (Nazar).

  31. Fausto dijo:

    LO DEL MES: pack (como se diría hoy) que con periodicidad mas o menos mensual, tal y como su nombre indica, se nos entregaba a los huérfanos en donde nos daban la ropa nueva (primero D. Jesús Carballude y después el subteniente ¿?) y que consistía en un peine, una pastilla de jabón marca Lux, una lata de crema de calzado, un cepillo de dientes y un tubo de pasta de dientes (Colgate) con el que algunos hacían refrescantes bocadillos.
    Fausto

  32. Rafael Millanes Sánchez dijo:

    Yo recuerdo las siguientes palabras:
    La leñera; lugar situado detrás del frontón, para guardar la leña, donde creo que en la época en que estaba prohibido los huérfanos iban allí a fumar.

    La trape: esquina del colegio que estaba detrás del frontón, a lado de la leñera. También se llamaba la trapería, supongo que porque allí se iban acumulando todo tipo de objetos desechados.

    Los campos: las canchas de baloncesto y fubol sala o balonmano situadas a continuación de la enfermería.

    Hoyos Mari: una tienda situada cerca del colegio donde los huérfanos se abastecían de alimento por módico precio, algunas veces sin precio. Yo recuerdo las galletas “Frescoco” de barquillo rellenas de algo que por lo visto sabía a coco.

    Jumbo: hipermercado que también contribuía a la alimentación de los huérfanos (hoy es un Alcampo).

    Bolsa de agua: proyectil arrojadizo que consistía en una bolsa de plástico llena de agua y que se arrojaba desde una ventana de los dormitorios sobre cualquier incauto que osara pasar por debajo. No solía perdonarse a nadie ni civil, ni guardia, ni mujeres y por supuesto ni huérfanos y posteriormente ni huérfanas.

    Merendina: pastilla de chocolate que nos daban en la merienda, no era exactamente chocolate duro, era mas bien como una pastilla de nocilla solidificada.

    Plaaaaato, plaaaato: grito unánime en el comedor cuando se rompía un plato, o se caía algo que hiciera estruendo, como una perola o una placa.

    Haaaaambre, haaaaambre: otro grito unánime en el comedor cuando los pinches tardaban en servir la comida.

    Linimento: Ir a pedir el linimento era otra broma a los novatos, por lo menos a mi me la intentaron dar. Te mandaban a por el linimento a la enfermería, para poder soportar el frío del invierno dándote unas friegas. Solía ir acompañado de la broma de la cuchara de palo.

    Plantón: consistía en estar en formación de pie durante un tiempo mas o menos largo como castigo a alguna fechoría anónima, como no salía el culpable, todo el mundo de plantón. También se aplicaba de forma individual cuando el infractor era pillado por el inspector de turno.

    Estefanía: novelas del Oeste, que gustaban mucho a los huérfanos y de las que existía un tráfico muy importante.

    De momento eso es todo

  33. Anónimo dijo:

    LA NOVENA:en los antiguos dormitorios de mayores habia ocho “familias”.La novena eran los tigres que habia al fondo.Habia que hecharle narices(bien tapadas) pera entrar, sobretodo los fines de semana.

  34. Anónimo dijo:

    anonimo dijo chiquillos antes de los celtas cortos, existienon los peninsulares normales y posterior los extrear.

  35. Jesús Carranza Cañas dijo:

    IRUTO: Ruido estruendoso que se producía por la salida de gases provenientes de la boca o esófago tras la ingestión de algún alimento que había resultado especialmente gustoso para el alumno que lo ingería y cuya duración podía prolongarse hasta los 8 ó 10 segundos y su intensidad variaba según el grado de notoriedad que se le quisiera dar. Algunos huérfanos ni siquiera necesitaban tomar alimentos para llevar acabo semejante melodía. Posteriormente fue adoptado por algunas culturas (la árabe, por ejemplo) como forma de manifestar satisfacción y agradecimiento por los alimentos ingeridos. También era utilizado por los internos como medida disuasoria ante una discusión en la cual no se tenían los argumentos necesarios para rebatir al contrario. Ejemplo: “tirarse irutos” delante de la cara del otro (la disputa solía ser breve y llena de exabruptos).

    • Jesús Carranza Cañas dijo:

      Corrección de IIRUTO: Ruido estruendoso que se producía por LA BOCA ANTE la salida de gases provenientes DEL ESTÓMAGO o esófago tras la ingestión de algún alimento que había resultado especialmente gustoso para el alumno que lo ingería y cuya duración podía prolongarse hasta los 8 O MÁS segundos y su intensidad variaba según el grado de notoriedad que se le quisiera dar. Algunos huérfanos ni siquiera necesitaban tomar alimentos para llevar acabo semejante melodía. Posteriormente fue adoptado por algunas culturas (la árabe, por ejemplo) como forma de manifestar satisfacción y agradecimiento por los alimentos ingeridos. También era utilizado por los internos como medida disuasoria ante una discusión en la cual no se tenían los argumentos necesarios para rebatir al contrario. Ejemplo: “tirarse irutos” delante de la cara del otro (la disputa solía ser breve y llena de exabruptos).

  36. Juan Arroyo dijo:

    Echo en falta una palabra “sagrada” para los pínfanos de mi generación: el GUÁ, la Reunión Campos donde acudíamos los jueves a conquistar a las marmotas del bario (vaya por Dios, otra palabra: Marmotas)

    • Miguel Angel Barroso Lanza. dijo:

      El GUA tambien era un baile-discoteca-club con asistentes de poco poder adquisitivo, situado no muy lejos del colegio y normalmente ocupado por una pandilla de gamperros al estilo de los “Blusson Noire” franceses, que atacaban a todo el mundo con cadenas de bicicletas. Hubo algun enfrentamiento clamoroso con los huerfanitos y esos macarras encontraron la horma de su zapato.

  37. RAMON FERNANDEZ BLANCO dijo:

    HIPODROMO = dormitorios de los pequeños , FAMILIA = dormitorio de los mayores

  38. Anónimo dijo:

    Perdonar soy Keko pequeño (Vazquez)

  39. Anónimo dijo:

    Me esta gustando mucho esta pagina y solo he comenzado por el diccionario, yo estuve en infanta desde 1975. Comentaros que antes de Mari Cruz hubo otra señora que era de Ceuta pero no era Pepa. Maricruz llego posterior a ella y posterior a mi entrada en infanta si no recuerdo mal se llamaba Rosario.

  40. Miguel Angel Barroso Lanza. dijo:

    Esta enorme. Yo añadiría POLITBURÓ, castigo que nos infringian los inspectores que consistía en, despues de cenar y mientras el resto de los huerfanitos se acostaban, el castigado permanecía a la puerta de la habitación del inspector hasta ser redimido. Su duración oscilaba en función del grado de mala leche del inspector de turno. Normalmente, despues de cenar ellos, de tomarse unas copas o de dar una vuelta por el barrio, regresaban a su habitación y te decian que te acostases o no.
    Tambien añadiría a MORGAN: Apelativo que se le daba al director Sr. Carrascosa, tal vez por sus momentos de piratería para con el alumnado en general y los de siempre en particular.
    El OSO: Nombre cariñoso aplicado a D. Jesús Carballude cuando estaba al cargo del ropero y no salia casi nunca de esa cueva.
    PELFA: Golpe dado o recibido en el cogote y parte del cuello que consistia en con la mano abierta, golpear con los dedos de izquierda a derecha o viceversa a gran velocidad, con lo cual, el paciente recibía dos golpes casi simultaneos.
    Trataré de recordar alguno mas, pero han pasado casi 50 años.

  41. buenaventura perez martinez (el Pantera) dijo:

    YOpase diez años en Infanta y ahora me entero que existia un telefono

    • Mas que teléfono, era la centralita del colegio y desde donde te avisaban si tenias visita o llamada telefónica, esta ultima y para ahorrar dinero (eran conferencias) estabas por los alrededores y en momento que sonaba el teléfono ya te indicaban si era para ti. Recuerdo también cuando el hombre de la centralita estaba en el baño o tomando algo y era el señor puertas el que tenia que hablar por megafonía, se le notaban los nervios, no le iban las “modernidades”. Todo esto en la época de los 70.

  42. RAMON FERNANDEZ BLANCO dijo:

    PABAS = colillas de un cigarro

  43. Anónimo dijo:

    Esta buenisimo te felicito Pedro, se me ocurren algunas CHUSCO, APACHE, CELTAS (sin filtro con filtro era un lujo)

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